Por: Afasia Prof. Dr. Oscar Gervasio Sánchez
amfra@connmed.com.ar
Afasia
No hay una definición justa o apropiada
para conceptualizar la afasia, por lo que mencionaremos
varias para tener un panorama más abarcativo
del problema.
1º) El término afasia
fue acuñado en 1864 por el médico
francés Armand Trousseau (1801 - 1867),
profesor de clínica médica en el
Hotel-Dieu. Significa falta de comunicación
por el lenguaje y proviene de "a" (falta)
y "phasia" (palabra). Agregaba Trousseau
- citado por Legrand Du Saulle - que era un estado
patológico que consistía en la pérdida
completa o incompleta de la facultad de la palabra,
con conservación de la inteligencia y de
la integridad de los órganos de la fonación.
2º) Afasia es la dificultad
o pérdida de la facultad de expresarse
por la palabra, escritura u otros signos, o de
entender el lenguaje hablado o escrito.
3º) Es la pérdida
de la comprensión del lenguaje de los otros
y de la organización semántica de
su propio discurso. No es suficiente la aptitud
para trazar las letras y las palabras; es menester
que la escritura permita exteriorizar el pensamiento
y la voluntad e indique pleno entendimiento de
lo que se escribe.
4º) La afasia es un trastorno
complejo de la actividad articulatoria que trasciende
a toda la vida psíquica del hombre; surge
al producirse la destrucción de entidades
morfológicas del cerebro y afecta a distintos
niveles de la estructura del lenguaje. Es un trastorno
en que se ha perdido el componente simbólico
de la palabra.
5º) También se define
la afasia de forma simple como una alteración
adquirida del lenguaje debida a una lesión
cerebral focal. Este concepto por su simplicidad
no cubre todo el espectro de posibilidades clínicas,
por lo que se debe hablar de "afasias",
ya que éstas se manifiestan a través
de distintos tipos de alteraciones del lenguaje
oral (en sus vertientes de expresión y
comprensión), de la lectura y de la escritura.
6º) Afasia significa alteración
de alguna o de todas las habilidades, asociaciones
y hábitos del lenguaje hablado o escrito,
producidas por una lesión en ciertas áreas
cerebrales especializadas en tales funciones.
7º) La afasia se manifiesta,
ante todo, en defectos de la función comunicativa
del lenguaje, a menudo con trastorno total de
la comunicación verbal que se extiende
no sólo a las formas externas de relación
(que suponen la presencia de interlocutor) tales
como la información y la estimulación
oral, sino también a sus formas internas,
que entrañan en sí la relación
de la persona consigo misma (nivel del lenguaje
intrínseco). La afasia suele provocar alteraciones
del régimen semántico del lenguaje,
reducciones significativas de la palabra y de
sus zonas semánticas, o bien la pérdida
absoluta de los mismos, defectos de codificación
y decodificación de las complejas construcciones
lógico-gramaticales del lenguaje hablado,
etcétera.
8º) La afasia es una perturbación
del lenguaje caracterizada por la pérdida
de la memoria de los signos por medio de los cuales
el hombre civilizado cambia ideas con sus semejantes,
al decir de Joseph Jules Dejerine. El afásico
es el individuo que - no siendo demente, ni paralítico,
ni ciego, ni sordo - es incapaz de expresarse
por medio de la palabra o de la escritura o de
comprender la palabra o la escritura.
Etiología de las afasias:
Las afasias son producidas, generalmente, por
accidentes cerebrovasculares (ACV), que en la
actualidad constituyen el 75% de los casos, y
que por embolias o trombosis dan origen a lesiones
circunscriptas; tumores cerebrales, traumatismos
craneales que pueden clasificarse en dos categorías:
una, fracturas abiertas y otra, contusiones cerebrales
más o menos difusas; causas degenerativas
demenciales (Alzheimer, Pick, etcétera),
e infecciones como la meningoencefalitis, etcétera.
Diagnóstico diferencial:
Se debe hacer un examen completo con una cuidadosa
y bien elaborada historia clínica. Como
muchas veces el paciente no puede proporcionar
los datos necesarios, se debe recurrir a un familiar
fiable. La edad, el tiempo transcurrido desde
el comienzo de la afasia, el tipo y la extensión
de la lesión, así como la historia
escolar y profesional del paciente puede ser un
elemento muy importante para conocer el estado
premórbido.
Se debe concretar el diagnóstico diferencial
con ciertos estados que pueden simularla, como
ser el mutismo de la demencia precoz o la idiocia
y, en general, de los estados de alienación
mental. Los antecedentes, la facie, y otras manifestaciones
somáticas establecen la identificación
del cuadro nosológico. Tampoco debe confundirse
la afasia con el mutismo histérico. En
este caso no es posible ni siquiera la emisión
de sonidos, y existen además los denominados
estigmas histéricos, entre los que figuran
zonas de anestesia que no respetan ninguna de
las leyes de la fisiología del sistema
nervioso. Una vez establecido el diagnóstico
de afasia se debe determinar su variedad, su grado
de severidad y etapa de su evolución.
Evolución:
La aparición de la afasia es, generalmente,
brusca y por un ACV o por un traumatismo craneano,
y cursa varios períodos:
I) Período agudo: el paciente se encuentra
en terapia intensiva y los objetivos son de
tipo preventivo; se trata de circunscribir el
daño y de prevenir daños lingüísticos
irreversibles;
II) Período subagudo: se trata de evaluar
los daños resultantes; los objetivos
se dirigen a la readaptación. Se hace
el diagnóstico concreto del tipo afásico;
III) Período de estado: en este estadio
son atendidos terapéuticamente los trastornos
del lenguaje y de la prontitud de la instauración
del tratamiento depende el éxito de la
rehabilitación;
IV) Período de la secuela: se trata de
la reinserción social y laboral. Para
ello debemos considerar las secuelas que produjo
la lesión, tales como la fatigabilidad,
la lentitud, las dificultades de atención,
los olvidos, las secuelas motoras, los trastornos
afásicos, etcétera.
Perfil de características del habla
y Escala de severidad
Escala de severidad:
0. Ausencia de habla o comprensión
auditiva. 1. La comunicación se
efectúa totalmente a partir de expresiones
incompletas;necesidad de inferencia, preguntas
y adivinación por parte del oyente. El
caudal de información que puede ser intercambiado
es limitado y el peso de la conversación
recae sobre el oyente. 2. El paciente puede, con la
ayuda del examinador, mantener una conversación
sobre temas familiares. Hay fracaso frecuente
al intentar expresar una idea, pero el paciente
comparte el peso de la conversación con
el examinador. 3. El paciente puede referirse
a prácticamente todos los problemas de
la vida diaria con muy pequeña ayuda
o sin ella. Sin embargo, la reducción
del habla y/o la comprensión hacen sumamente
difícil o imposible la conversación
sobre cierto tipo de temas. 4. Hay alguna pérdida
obvia de fluidez en el habla o de facilidad
de comprensión, sin limitación
significativa de las ideas expresadas o su forma
de expresión. 5. Mínimos deterioros
observables en el habla; el paciente puede presentar
dificultades subjetivas no evidentes para el
oyente.
de Harol Goddglass y Edith Kaplan.
Perfil de las características
del habla:
Para hacer un diagnóstico correcto del
daño producido y de la gravedad de la afasia,
se deben tomar en cuenta diversas características
de la producción del habla, tales como:
A) Línea melódica: que es el patrón
de entonación que normalmente acompaña
a la oración, e incluye la elevación
del tono, el volumen, duración de las
palabras acentuadas y la entonación que
indica que se trata de una pregunta, una declaración
o una orden.
B) Longitud de la frase: esta se mide por la
longitud de series ininterrumpidas de palabras
limitadas en cada extremo por una pausa o límite
de oración.
C) Agilidad articulativa: la facilidad con que
el paciente articula secuencias fonémicas
constituye la agilidad articulatoria.
D) Forma gramatical: abarca el continuo que
va desde el habla "agramática",
o con oraciones de una sola palabra, que es
el estado más grave, a oraciones más
largas con cláusulas subordinadas, condicionales,
futuras y construcciones pasivas en los casos
más leves.
E) Parafasia en habla seguida: en esta escala
se anotan no sólo los errores semánticos,
sino también los errores neológicos
parciales o totales:
F) Repetición: a diferencia de las variables
anteriores de este perfil, la repetición
puede medirse razonablemente bien mediante una
prueba objetiva, en este caso la Repetición
de Frases de Alta Probabilidad. El único
propósito de incluir esta variable en
el perfil que estamos tratando es que añade
un rasgo distintivo y que rotula desde el punto
de vista diagnóstico la "afasia
de conducción", donde la repetición
es peor que la comprensión. También
identifica la "afasia transcortical",
donde la repetición está notablemente
bien preservada.
G) Encontrar palabras: la capacidad del paciente
para evocar los nombres que necesita se refleja
en el contenido informativo de su discurso;
no obstante la puntuación se obtiene
con respecto al nivel de fluidez.
H) Comprensión auditiva: puede ser adecuadamente
medida con tests objetivos. Se lo incluye en
el perfil de características del habla
porque contribuye a presentar un aspecto distinto
de las diversas afasias.
Todas estas características del habla se
califican en una escala de "7" puntos,
donde el número "1" es la anormalidad
máxima, en tanto que el número "7"
es la anormalidad mínima.
OTRAS FORMAS Y MEDIDAS PARA EVALUAR EL
DAÑO CEREBRAL.
Escala de severidad de las afasias:
Según la magnitud del daño, la escala
de severidad va de un grado "0" gravísimo",
donde el afásico no puede hablar ni comprender
lo que se le dice, hasta el grado "5",
en que el paciente tiene mínimos deterioros
observados en el habla; el paciente puede presentar
dificultades subjetivas no evidentes para el interlocutor.
La Unidad Pixel (picture element):
Una forma de cuantificar el daño es a través
de la Tomografía Axial Computada (TAC),
sin contraste, que se debe hacer después
de las 48 horas, aunque también se puede
hacer con empleo de radionucleidos. Se utiliza
la "Unidad Pixel", o sea "picture
element"" que corresponde a un milímetro
cuadrado de tejido. El uso de esta unidad permite
definir el tamaño de la lesión,
referida al número de Unidades-Pixels que
comprende y así tenemos, por ejemplo, que
la afasia con promedio de unidades Pixels más
bajo es la "afasia de conducción"
(la más leve), con una cifra de 347 UP,
y la afasia con promedio de unidades Pixels más
alto es la "afasia global", con una
cifra de 2370 UP, la más grave.
La RMN y la TAC:
La Resonancia Magnética Nuclear (RMN) es
superior a la TAC en ciertas situaciones y es
menos útil en otras. Por ejemplo, en un
infarto esquémico la RMN puede detectar
y localizar la lesión a las pocas horas
de la oclusión vascular, mientras que la
TAC solo puede hacerlo al cabo de unos días.
En tanto la hemorragia cerebral aguda se demuestra
con mayor fiabilidad con la TAC, la RMN permite
discriminar mejor la sustancia gris de la blanca
y los contornos de la lesión.
Tomografía por Emisión de
Positrones:
Otro método novedoso que está ganando
la clínica es la Tomografía por
Emisión de Positrones (TEP) que emplea
la tecnología de la TAC para permitir visualizar
la actividad metabólica cerebral. Se inyectan
al paciente cantidades microscópicas de
sustancias químicas radiactivas, y a continuación
se registran los patrones de radiactividad en
todo el cerebro. Esta técnica autoriza
la evaluación "in vivo" tanto
del cerebro normal como del dañado, y ha
sido utilizada con éxito en el estudio
de la afasia.
Medición del Flujo Sanguineo Cerebral
Regional (RCBF):
Un estudio interesante que se realiza desde hace
unos veinte años en Europa es la medición
del Flujo Sanguíneo Cerebral Regional (RCBF)*.
Se administra un contraste radiactivo por inhalación,
a través de una mascarilla, y se dispone
una serie de detectores de radiactividad en la
cabeza del paciente.
Por supuesto existen otras técnicas que
ya no gozan de popularidad entre los profesionales,
tales como la neuroencefalografía, el escáner
radioisotópico cerebral y la angiografía
cerebral. Algunos autores -en la actualidad- confían
en una nueva técnica a la que le falta
la acreditación que da el tiempo y que
es la magnetoencefalografía y a la que
solo cumplimos con mencionar.
CLASIFICACIÓN DE LOS DIFERENTES
TIPOS DE AFASIA
Según la localización del daño
y los trastornos que presentan los enfermos, las
afasias se clasifican en Síndromes Corticales
y Síndromes Subcorticales. Consecuentemente
una enumeración comprende:
Síndromes Corticales
- Afasia de Broca
- Afasia transcortical motora
- Afasia global
- Afasia de conducción
- Afasia anómica
- Afasia de Wernicke
- Afasia transcortical sensorial
a) Afasias no fluidas
I) Con comprensión auditiva buena.
1) Afasia de Broca (con repetición
escasa): región suprasilviana, prerrolándica,
frontal lateral; se extiende a la sustancia
blanca periventricular subcortical adyacente
(3ra. circunvolución frontal del hemisferio
izquierdo) territorio de la rama superior
de la arteria cerebral media.
2) Afasia transcortical motora (con repetición
buena): circunvolución frontal anterior,
paramediana, anterior y superior al área
de Broca.
II) Con comprensión auditiva escasa.
1) Afasia global (con repetición escasa
o nula): área perisilviana extensa,
abarcando en profundidad la sustancia blanca
subyacente.
b) Afasias fluidas
I) Con comprensión auditiva buena.
1) Afasia de conducción (con repetición
escasa): vías de sustancia blanca,
subyacente a la circunvolución supramarginal,
lesiona el fascículo arcuato, que une
las áreas de Broca y de Wernicke.
2) Afasia anómica (con repetición
buena): circunvolución angular y segunda
circunvolución temporal.
II) Con comprensión auditiva escasa.
1) Afasia de Wernicke (con repetición
escasa): tercio posterior de la primera circunvolución
temporal del hemisferio izquierdo, territorio
de la rama inferior de la arteria cerebral
media.
2) Afasia transcortical sensorial (con repetición
buena): circunvolución temporal posterior,
excluida el área de Wernicke.
B) AFASIAS SUBCORTICALES
No se han definido correlatos clínicos
patológicos precisos para las afasias subcorticales.
Es un tema todavía poco esclarecido. En
términos generales se pueden identificar
dos variedades de afasias subcorticales:
a) Por un lado se atribuyen a lesiones en las
regiones de los ganglios basales (especialmente
el núcleo caudado y el putamen), y/o
regiones adyacentes de la cápsula interna
(como la región límbica anterior).
b) Por otro lado se culpa a lesiones que se
localizan en el tálamo izquierdo (dominante),
en particular en el núcleo pulvinar.
AFASIA DE BROCA (también
conocida como Afasia verbal de Head - Afasia motora
de Goldstein - Afasia motora eferente de Luria
- Afasia expresiva de Weisenburg y McBride - Afasia
anterior o no fluida).
Es una afasia anterior o no fluente o no fluida
con comprensión auditiva buena y capacidad
de repetición escasa. Lo que falla es la
selección y la censura del léxico;
hay torpeza articulatoria y pobreza del habla
por restricción del vocabulario. La elocución
es lenta y laboriosa, frecuentemente silábica,
con disprosodia o aprosodia (pérdida de
la melodía, del acento y los patrones rítmicos
del habla)
Se destaca un predominio de los trastornos de
la expresión, con una restricción
gramatical a lo más simple, por sobre los
de la comprensión. Tiene dificultad en
codificar un mensaje.
La escritura con frecuencia está más
alterada que el lenguaje oral; está afectada
tanto por problemas de tipo motor, como por trastornos
afásicos. La comprensión escrita
puede estar gravemente afectada.
La comprensión verbal es casi normal; la
lectura solo está afectada muy levemente:
La alteración es muy variable de uno a
otro afásico; comprende bastante bien lo
leído.
Lee y no escribe. Entiende si le hablan.
Debido a la pobreza del habla y al esfuerzo que
tiene que realizar el enfermo, a esta afasia se
la considera usualmente como severa, y se la inserta
en el Nivel 1 o 2 de la Escala de Severidad.
No olvidar que el paciente puede evolucionar bien
y mejorar su puntuación, aunque esto no
es categórico sino apriorístico.
Lo mismo vale para la descripción de las
otras afasias.
ESCALA DE SEVERIDAD
1.- La comunicación se efectúa
totalmente a partir de expresiones incompletas;
necesidad de inferencia, preguntas y adivinación
por parte del oyente. El caudal de información
que puede ser intercambiado es limitado y el
peso de la conversación recae sobre el
oyente.
2.- El paciente puede, con la ayuda del examinador,
mantener una conversación sobre temas
familiares. Hay fracaso frecuente al intentar
expresar una idea, pero el paciente comparte
el peso de la conversación con el examinador.
AFASIA TRANSCORTICAL MOTORA (también
conocida como afasia dinámica de Kleist
y Luria, adinamia del habla de Pick -1905)
La lesión cerebral que se produce en este
caso es típicamente de menor tamaño
que la que se observa en la afasia de Broca. Ocupa
una zona inmediatamente anterior o superior respecto
del área de Broca tradicional o de la región
subcortical profunda, también con respecto
a la misma área.
Se caracteriza por un lenguaje expresivo espontáneo,
muy reducido (no fluente), con tendencia al mutismo.
Asimismo sus respuestas son lacónicas,
con tendencia a la simplificación y a la
ecolalia.
Las parafasias son escasas. La repetición
está particularmente intacta como ocurre
en las transcorticales, y la comprensión
auditiva es de buena a excelente.
La recuperación de estas afasias es, en
general, buena.
En la Escala de Severidad, la puntuación
es de 2 a 3.
ESCALA DE SEVERIDAD
2.- El paciente puede, con la ayuda del examinador,
mantener una conversación sobre temas familiares.
Hay fracaso frecuente al intentar expresar una
idea, pero el paciente comparte el peso de la
conversación con el examinador.
3.- El paciente puede referirse a prácticamente
todos los problemas de la vida diaria con muy
pequeña ayuda o sin ella. Sin embargo,
la reducción del habla y/o la comprensión
tornan sumamente difícil o imposible la
conversación sobre cierto tipo de temas.
AFASIA GLOBAL
Es la forma más grave de afasia, hay una
destrucción masiva de las zonas del lenguaje
del hemisferio izquierdo que engloba las áreas
de Broca y de Wernicke. También puede ser
consecuencia de lesiones subcorticales masivas
que desconectan las áreas del lenguaje.
Presenta alteraciones neurológicas asociadas
muy importantes, como la hemiplejia masiva con
defectos sensitivos derechos y la apraxia ideomotora
en la extremidad no parética; estas afasias
son raras sin trastornos hemipléjicos.
El lenguaje oral y escrito está reducido
sensiblemente, y a veces suprimido. Lo mismo ocurre
con la comprensión a nivel oral y de lectura;
es menester destacar que la comprensión
auditiva del paciente durante la conversación
en aquellos temas que se refieren a él
puede parecer bastante buena en comparación
con el mal rendimiento en los subtests formales
del área de comprensión auditiva.
El paciente puede indicar "sí"
o "no" de modo correcto y con seguridad,
en respuesta a preguntas acerca de los miembros
de su familia, problemas médicos actuales,
etcétera.
La puntuación en la Escala de Severidad
es de "0" a "1".
Escala de Severidad
0.- Ausencia de habla o comprensión auditiva.
1.- La comunicación se efectúa totalmente
a partir de expresiones incompletas; necesidad
de inferencia, preguntas y adivinación
por parte del oyente. El caudal de información
que puede ser intercambiado es limitado y el peso
de la conversación recae sobre el oyente.
AFASIA DE CONDUCCION (también
conocida como afasia central de Goldstein, afasia
motora aferente de Luria)
Según Geschwind (1965) en esta afasia hay
una lesión del fascículo articulado,
que es una vía que se cree transporta información
desde el área de Wernicke hasta el área
de Broca. Dicha vía es afectada por una
lesión profunda del giro supramarginal,
si bien pueden hallarse lesiones -según
trabajos de Damasio y Damasio (1980)- en la circunvolución
temporal superior o en la ínsula.
Presenta un trastorno centrado en la repetición
que está severamente alterada. Hay buen
nivel de fluidez del habla espontánea.
La notoria dificultad en el habla radica en la
elección y secuenciación apropiada
de los fonemas, que no se hacen adecuadamente,
de tal modo que la parafasia literal interfiere
repetidamente en la producción. Debe aclararse
para los legos que Parafasia significa producción
de sílabas, palabras o frases sin intención,
durante el esfuerzo por hablar. En lineas generales
puede ser parafasia literal fonémica (transposición
y sustitución de fonemas), donde por pipa
el paciente dice tipa, pita, tita, etcétera;
Parafasia verbal (sustitución de palabras
o de números), y parafasia extensa o paragramatismo,
que se caracteriza por errores gramaticales tales
como una inflexión incorrecta de los tiempos
de verbo o el uso incorrecto de los pronombres;
se trata de un habla conectada que es incoherente
desde el punto de vista lógico.
Atento esta explicación, el paciente puede
hablar en forma fluida hasta que encuentra un
sustantivo o un verbo principal, en cuyo momento
empieza a cometer parafasias con aproximaciones
repetidas para ordenar los sonidos de la palabra.
Esta conducta de centrar la puntería se
reconoce en la bibliografía gala como conducta
de aproximación. A diferencia de la afasia
de Wernicke, el paciente que sufre esta afasia
es consciente de su inexactitud y rechaza sus
esfuerzos incorrectos.
La comprensión auditiva está relativamente
preservada, aunque puede no ser perfecta, ya que
pueden aparecer defectos en la comprensión
de material complejo.
La lectura le es dificultosa, pero tiende a mejorar
y normalizarse.
La escritura con dificultades, pero con grafismo
y automatismo habitualmente preservados. Presenta
fallas al dictado y copia mucho mejor.
La puntuación en la Escala de Severidad
se ubica entre 2 y 4
Escala de Severidad
2.- El paciente puede, con la ayuda del examinador,
mantener una conversación sobre temas familiares.
Hay fracaso frecuente al intentar expresar una
idea, pero el paciente comparte el peso de la
conversación con el examinador.
3.- El paciente puede referirse a prácticamente
todos los problemas de la vida diaria con muy
pequeña ayuda o sin ella. Sin embargo,
la reducción del habla y/o la comprensión
hacen sumamente difícil o imposible la
conversación sobre cierto tipo de temas.
4.- Hay alguna pérdida obvia de fluidez
en el habla o de facilidad de comprensión,
sin limitación significativa de las ideas
expresadas o su forma de expresión.
Afasia Anómica (también conocida
como afasia nominal de Head, afasia semántica
de Wepman, o afasia amnésica de Goldstein)
Esta afasia suele producirse por lesiones en la
circunvolución angular (giro) aunque también
se origina por lesiones de la segunda circunvolución
temporal. A veces es uno de los signos precoces
que da el crecimiento de tumores encefálicos
que ejercen compresión en cerebro sin que
necesariamente estén alojados en centros
del lenguaje.
Es una afasia fluida y su principal característica
es la preminencia de la dificultad para encontrar
palabras en el contexto de un habla fluida y gramaticalmente
bien formada.
Luce un lenguaje expresivo fluente, con normal
articulación y estructura, en el que se
destaca una dificultad en la evocación
nominal.
Anomia es la dificultad para nombrar objetos;
es la incapacidad, además, de nombrar cualidades,
nombres, categorías, etcétera. Es
un síntoma presente en la mayoría
de las afasias.
Sabemos que nombrar un objeto significa un proceso
de selección de la palabra precisa entre
varias alternativas posibles; en esta afasia lo
alterado es la denominación de objetos
concretos.
La comprensión avolitiva está preservada,
aunque en unos más que en otros.
Se diferencia de la afasia de Wernicke por la
ausencia de parafasias y una comprensión
auditiva bastante buena.
Como signos complementarios tenemos los
siguientes:
Los tests de habilidades de repetición
cuando son satisfactorios indican que el afásico
tiene preservadas las habilidades de audición
periférica, la atención y memoria
necesarias para ejecutar esas tareas. En esta
afasia la repetición es buena.
Habla libremente, pero con una ausencia llamativa
de sustantivos en su discurso.
Tiene facilidad para producir circunloquios en
la conversación espontánea, allí
donde le faltan palabras.
Severa alteración del lenguaje escrito
espontáneo por falla en la evocación
nominal; copia normalmente y escribe el dictado
con dificultad.
Comprensión oral, buena.
Lectura en voz alta normal.
La puntuación en la Escala de Severidad
está comprendida entre 3 y 4
Escala de Severidad
3.- El paciente puede referirse a prácticamente
todos los problemas de la vida diaria con muy
pequeña ayuda o sin ella. Sin embargo,
la reducción del habla y/o la comprensión
hacen sumamente difícil o imposible la
conversación sobe cierto tipo de temas.
4.- Hay alguna pérdida obvia de fluidez
en el habla o de facilidad de comprensión,
sin limitación significativa de las ideas
expresadas o su forma de expresión.
AFASIA DE WERNICKE (también
conocida como afasia sintáctica de Head,
afasia sensorial de Goldstein, afasia acústica
de Luria, afasia receptiva de Weisenburg y MacBride)
Es una afasia con comprensión auditiva
escasa, con habla articulada fluida pero parafásica.
El trastorno de la comprensión auditiva
es evidente, incluso en el nivel de palabras aisladas.
El paciente puede repetir las palabras del examinador
sin entenderlas, o bien repetirlas con distorsiones
parafásicas; hay casos severos en que la
comprensión auditiva es nula.
La ausencia de un "feedback" auditivo
le impide poder diferenciar o recordar la pronunciación
precisa de los sonidos.
El paciente realiza poco esfuerzo para producir
lenguaje y la longitud de la frase es aparentemente
normal, así como su estructura, articulación
y prosodia; el enfermo presenta una liberación
verbal con cierto grado de excitación;
algunos lo califican como una presión en
el habla y con frecuencia a una velocidad mayor
que la normal.
En la afasia de Wernicke, el afásico no
está consciente de que algo en su habla
es erróneo, esta situación se denomina
Anosognosia Electiva. La anosognosia es la inconsciencia
o desconocimiento del déficit del lenguaje,
y es típica de las afasias por lesiones
masivas y agudas de los lóbulos temporales.
La expresión se caracteriza por múltiples
transformaciones afásicas que conducen
a una producción ininteligible ("jerga")
de manera que puede afirmarse que este cuadro
clínico está caracterizado por una
"jerga" logorreica anosognósica.
Están afectadas severamente la lectura
y la escritura. El contenido de su producción
escrita suele ser ininteligible. Su sintaxis es
paragramática que -como dijimos anteriormente-
se caracteriza por errores gramaticales tales
como flexión incorrecta de los tiempos
de verbo y el uso incorrecto de los pronombres.
También está severamente alterado
el uso voluntario de las habilidades lingüísticas
como, por ejemplo:
1) la comprensión auditiva;
2) la denominación;
3) la lectura;
4) la repetición;
5) la escritura.
La puntuación en la Escala de Severidad
es de 0 a 4.
Escala de Severidad
0.- Ausencia de habla o comprensión auditiva.
1.- La comunicación se efectúa totalmente
a partir de expresiones incompletas; necesidad
de inferencia, preguntas y adivinación
por parte del oyente. El caudal de información
que puede ser intercambiado es limitado y el peso
de la conversación recae sobre el oyente.
2.- El paciente puede, con la ayuda del examinador,
mantener una conversación sobre temas familiares.
Hay fracaso frecuente al intentar expresar una
idea, pero el paciente comparte el peso de la
conversación con el examinador.
3.- El paciente puede referirse a prácticamente
todos los problemas de la vida diaria con muy
pequeña ayuda o sin ella. Sin embargo,
la reducción del habla y/o la comprensión
hacen sumamente difícil o imposible la
conversación sobre cierto tipo de temas.
4.- Hay alguna pérdida obvia de fluidez
en el habla o de facilidad de comprensión,
sin limitación significativa de las ideas
expresadas o su forma de expresión.
AFASIA TRANSCORTICAL SENSORIAL
Marcada preservación de la repetición
El paciente conversa con una parafasia bien articulada,
pero irrelevante que puede incluir tanto palabras
reales como neologismos. Este paciente en lugar
de contestar suele producir el "eco"
de las palabras del examinador.
Capacidad de repetición: Puede escuchar
y repetir correctamente oraciones de considerable
longitud y complejidad.
Está preservada la memoria. El lenguaje
escrito está severamente alterado, tanto
para la lectura como para la escritura.
La puntuación en la Escala de Severidad
es de 1 a 2.
La característica del habla es muy similar
a la Afasia de Wernicke.
Es interesante destacar que la afasia sensorial
transcortical es una de las formas más
comunes de afasia que se observa en la enfermedad
de Alzheimer, tal vez por la frecuencia con que
se asocia a lesiones bilaterales.
La expresión es fluente, la comprensión
auditiva está muy afectada y la repetición,
como se indicó anteriormente, está
preservada.
A veces la ecolalia puede ser un fenómeno
prominente.
El transcorticalismo sensorial (disecofemia semántica,
sordera para el significado de las palabras; o
"Word meaning deafness" de los autores
ingleses) puede ser variable: desde repetir palabras
y frases que no pueden comprender, hasta escribir
palabras que es incapaz de entender.
La fisiopatología de esta afasia, según
parece, es que el mecanismo auditivo vocal del
área del habla, representado por el área
compleja Wernicke-Broca, está intacto,
si bien posteriormente una franja de tejido nervioso
encefálico infartado lo aísla del
resto del cerebro. El aislamiento de esta parte
del sistema lingüístico, sin embargo,
impide toda interacción entre el conocimiento,
la intención y las percepciones del resto
del cerebro y el mecanismo aislado del habla.
Escala de Severidad
1.- La comunicación se efectúa totalmente
a partir de expresiones incompletas; necesidad
de inferencia, preguntas y adivinación
por parte del oyente. El caudal de información
que puede ser intercambiado es limitado y el peso
de la conversación recae sobre el oyente.
2.- El paciente puede, con la ayuda del examinador,
mantener una conversación sobre temas familiares.
Hay fracaso frecuente al intentar expresar una
idea, pero el paciente comparte el peso de la
conversación con el examinador.
Martín
de Zamora 4602 Las Condes - Santiago - Chile Fonos 206.06.72 -
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