Se ha profundizado
durante este siglo (Gesell, Stamback, McGrew,
Ajuriaguerra...) en el estudio de la maduración
comportamental. Ello nos ha llevado a un mejor
conocimiento del funcionalismo del sistema nervioso
desde una perspectiva onto y filogenética,
a enfatizar la necesidad del diagnóstico
precoz de anomalías y a una definición
de los contenidos de la evaluación de la
psicomotricidad.
Los déficits, en particular en las esferas
sensorial, motórica o mental, pueden empañar
y alterar el desarrollo madurativo normal. Es
en este sentido, que el examen psicomotor adquiere
importante relevancia en paidopsiquiatría.
Las pruebas que se exponen en esta sección
se refieren principalmente a la exploración
del niño. En el adolescente, objeto de
modificaciones corporales intensas, la imagen
del cuerpo y el esquema corporal son puntos capitales
de exploración.
INTERROGATORIO
Seguirá las pautas de la historia clínica,
núcleo fundamental de una orientación
diagnóstica correcta. Habrá que
precisar con claridad el cuadro clínico.
Será preciso reunir todos los datos personales
y familiares del niño o adolescente. Nos
centraremos ahora en algunos aspectos generales
de la anamnesis y del desarrollo neuropsicológico:
Embarazo e incidencias.
Motor y psicológico: reflejos arcaicos,
postura, dominancia lateral, coordinación
y equilibrio, actividades perceptivas.
Intelectivo: diferenciación específica
a partir de los 6 años, prelógico,
concreto; quehaceres habituales, juegos y
relajación.
Hábitos higiénicos: control
Lenguaje: expresión y comprensión.
Historia médica.
Desarrollo emocional.
EXPLORACION
Distinguiremos dos niveles prácticos, la
Motricidad gruesa y la Motricidad fina:
Motricidad gruesa
Tono muscular.
Desarrollo postural.
Coordinación.
Esquema corporal.
Mociones perceptivas.
Motricidad fina
Prensión y manipulación.
Coordinación visomotriz y visoespacial.
Tono muscular
Todo movimiento es el resultado de la actividad
neural de muchas fuentes que actúan sobre
neuronas motoras primarias, las que a su vez reciben
aferencias del nervio periférico, de la
unión neuromuscular y fibras musculares.
El tono es uno de los resultados finales de este
complejo sistema. Por otra parte, se ha enfatizado
sobre el papel que juega el tono muscular en lo
que se ha denominado el "diálogo corporal"
o expresión corporal de afectos, emociones
y experiencias o procesos cognitivos de naturaleza
compleja y difícil determinación
en elementos aislados (Bucher, citado por Márquez
Sánchez MO) (1). De esta acepción
se ha derivado la de hábito tónico,
una forma de habitar la propia corporeidad y de
encontrarse en el mundo.
Al evaluar la tonicidad, hay que recordar que
el recién nacido normal es hipertónico
(predominio en el tono flexor de sus extremidades),
debido al influjo de las estructuras subcorticales,
mientras el desarrollo cortical no inhiba este
efecto, hecho que acontecerá gradualmente
durante el primer año.
En la sistematización de Bucher para exploración
de la tonicidad (1), se evalúan tres aspectos
fundamentales: extensibilidad, pasividad y relajación.
La extensibilidad se estima por: a) presión
para flexionar brazo, antebrazo y muñeca;
b) flexión de pierna sobre muslo y muslo
sobre tronco. Las observaciones incluyen: hiperlaxia,
variaciones bruscas del tono, anclajes de la contracción
y recuperación correcta.
La pasividad por movilización activa de
miembros superiores e inferiores; las observaciones
son: no resistencia, no contracción, balanceo
y tensión correcta.
La relajación se evalúa en decúbito
supino; las observaciones: ansiedad, rigidez,
reticencia y satisfacción.
Desarrollo postural y locomoción
Como ya expusimos, la hipertonía propia
del recién nacido disminuye a la vez que
se incrementa el tono axial, propiciándose
la postura erecta, lo que ocurrirá entre
6 meses y 1 año.
Con carácter orientativo:
Reptación entre 2 y 3 meses. Control
de la cabeza sentado hacia los 3 meses.
Posición erecta del cuerpo con ayuda
alrededor de los 8 meses.
Se sostiene y camina sujeto hacia los 9
meses.
Camina sin ayuda desde los 10 meses.
Deambulación bien establecida entre
15 y 18 meses.
Corre, sube y baja escaleras a los 2 años.
Coordinación
Esta función, básicamente cerebelosa,
se explora observando al niño en actividades
como el vestirse, correr, sortear obstáculos...
Pruebas más específicas son: talon-rodilla,
dedo-nariz, entre otras.
Esquema corporal
Es la representación que cada uno se hace
de su propio cuerpo. Actualmente se entiende que
su adquisición se realiza a los 12 años.
Los estudios concluyen en que es una función
parietal.
Entre las alteraciones del esquema corporal se
describen las somatoagnosias. La autopognosia
es la incapacidad para reconocer partes del propio
cuerpo, del cuerpo de otros o de figuras y también
de señalarlas y denominarlas (no confundir
con afasia). En la agnosia digital no se distinguen
entre si los propios dedos, en la agnosia derecha-izquierda,
está afectada la diferenciación
entre ambos lados
.
Existen varias maniobras para explorar el esquema
corporal:
Partes del cuerpo. Pedir al niño
que identifique partes de su cuerpo que el examinador
va señalando. A los dos años el
niño utiliza el lenguaje y sabe que algunas
partes de su cuerpo tienen nombre.
Diferenciación derecha-izquierda.
Un niño de 6 años sabe cuál
es su derecha y su izquierda. Benton ha diseñado
pruebas de dificultad creciente para evaluar esta
función (2).
Agnosia digital. Antes de los 2 años, los
niños saben que tienen dedos en manos y
pies, aunque desconocen su número, el conocimiento
de los números 1 al 5 y 5 al 10 evoluciona
con el conocimiento de los dedos. Después
de los 4 años, los dedos se utilizan para
contar, sumar y restar.
Nociones perceptivas
Existen muchas pruebas para explorar la orientación
espacial del niño. El tablero de Terman
y Merril consta de tres figuras: triángulo,
círculo y cuadrado, que deben ser encajados
en sus contornos respectivos, registrándose
el tiempo empleado y la colocación correcta.
Las figuras de Gesell pueden ser muy útiles
al respecto.
Prensión y manipulación
Como pautas generales sobre la prensión:
a los 4 meses es palmar, a los 10, digital con
el índice extendido y hacia los 12 meses
hay correcta aposición del pulgar. a los
15, la liberación prensil es correcta,
de los 15 a los 18 meses la prensión de
lápiz y cuchara es más bien palmar
y a los 3 años se adquiere la correcta
prensión (1).
En lo referente a la manipulación; a los
4 meses es capaz de alcanzar objetos; a los 6
muestra movimientos bimanuales y simétricos;
a los 10 manifiesta ser unidiestro; a los 12 es
capaz de pasar las hojas de un libro; a los 15,
de pie o sentado, tira, arrastra y traslada objetos,
come algunas cosas por sí solo, coopera
al vestirlo y hace torres con 6 cubos; a los 3
años hace torres con 9 cubos e inicia actividades
por si mismo como lavarse, secarse las manos,
intenta ponerse los zapatos (1).
Coordinación visoespacial y visomotriz
La incapacidad para analizar complejas constelaciones
de estímulos o para traducir percepciones
en acciones motoras adecuadas, es propia de la
enfermedad cerebral. La capacidad del nivel visoperceptivo
se explora por medio de test que exijan el reconocimiento
de figuras fragmentadas o escondidas. La capacidad
visoconstructiva por medio de la construcción
de figuras tridimensionales. El Test gestáltico
visomotor de Bender aporta valiosa información
acerca del funcionamiento de dicho nivel (3).
Martín
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