"INTEGRACION SENSORIAL: Una perspectiva
para comprender diferentes estilos de desarrollo
en los niños" (Síntesis del trabajo
realizado por el equipo de Terapia Ocupacional de
CERIL, en Agosto de 1995)
Estudios realizados
entre los años 50-60 en el campo de la
neurobiología, psicología, educación
y desarrollo, por la Terapeuta Ocupacional Jean
Ayres y Colbs, permitieron desarrollar el concepto
de "Integración Sensorial", definido
como la habilidad del SNC (sistema nervioso central)
para recibir, procesar y organizar los estímulos
sensoriales del medio externo y traducirlos en
una respuesta adaptativa.
Esta habilidad posibilita la formación
de un sistema postural (equilibrio y postura)
y una conciencia corporal, que son la base de
las actividades motrices intencionadas y coordinadas.
A su vez, como plantean Quiros y Schrager, esta
actividad motriz es la plataforma donde se apoyan
los procesos de aprendizaje.
Cuando esta integración no se da en forma
armónica y fluida, puede traducirse en
la aparición de problemas y/o trastornos
de aprendizaje.
Al hablar de Integración Sensorial, nos
referimos principalmente a la adecuada integración
de la información de los sistemas propioceptivo
- vestibular y cutáneo.
El sistema propioceptivo es aquel que nos proporciona
información sobre el funcionamiento armónico
de músculos, tendones y articulaciones:
participa regulando la dirección y rango
de movimiento; permite reacciones y respuestas
automáticas, importantes para la sobrevivencia;
interviene en el desarrollo del esquema corporal
y en la relación con el espacio y sustenta
la acción motora planificada.
La disfunción de este sistema, se expresa
en torpeza motriz; dificultad para mantener cabeza
y cuerpo erguidos, realizar actividades bimanuales
y manejar herramientas. También se observa
distractibilidad por inquietud postural, rigidez
de tronco y ausencia de noción de peligro.
Otras funciones en las que actúa con mas
autonomía son el control del equilibrio;
la coordinación de ambos lados del cuerpo;
la mantención del nivel de alerta del sistema
nervioso central y la influencia en el desarrollo
emocional y del comportamiento.
El sistema vestibular responde a los movimientos
del cuerpo a través del espacio y los cambios
de posición de la cabeza. En conjunto con
el sistema propioceptivo, mantiene el tono muscular,
coordina automáticamente el movimiento
de los ojos, cabeza y cuerpo, manteniendo un campo
visual estable y es fundamental en la percepción
del espacio y en orientación del cuerpo
en relación a éste.
La disfunción de este sistema se expresa
en: tono muscular disminuido, deficiencias en
el equilibrio, en la actividad motriz y en los
movimientos automáticos. Aparecen también
dificultades en el registro de la información
visual, en el seguimiento visual de objetos en
movimiento, en el cruce de línea media,
en la convergencia, en la transcripción
de la pizarra al cuaderno y en la percepción
visoespacial. Además se observa pobre integración
bilateral, organización lateroespacial,
coordinación derecha - izquierda y especialización
hemisférica. También se observa
hiperactividad y distractibilidad por falta de
modulación e inestabilidad emocional.
El sistema cutáneo es el encargado de
registrar la información externa relacionada
con temperatura, dolor, tacto, frío, calor;
de este modo nos permite tanto discriminar los
estímulos del medio, como reaccionar cuando
éstos son amenazantes. Participa en el
conocimiento del cuerpo y también en el
desarrollo del vínculo emocional y sentido
de seguridad. Junto con el sistema propioceptivo
sustenta la acción motora planificada.
Cuando este sistema no funciona adecuadamente,
se puede presentar alta distractibilidad e hiperactividad,
torpeza motriz, dificultad para incursionar en
el medio, desorganización, organización
temporal y secuencial pobre, dificultad para construir
y manipular materiales y herramientas, retraso
en la adquisición de la independencia en
actividades de la vida diaria, inestabilidad emocional
y dificultad en las relaciones sociales.
CONCLUSION Cuando un niño
presenta algunos signos relacionados con los ya
descritos, y estos le producen problemas o dificultades
en su vida cotidiana, ya sea el jardín
infantil o el colegio, el hogar, y la relación
con los demás, podría tratarse de
una Disfunción de Integración Sensorial.
La detección precoz de este problema es
de gran importancia, dado que generalmente la
respuesta del niño al tratamiento es mejor
mientras más temprano se le pesquise.
Padres, Educadores y personas cercanas al niño
son las más indicadas para observarlo en
las distintas áreas y situaciones y detectar
si hay un problema. De este modo se podrá
prevenir o tratar Dificultades de Aprendizaje
que tengan como sustrato una Disfunción
de Integración Sensorial.
Martín
de Zamora 4602 Las Condes - Santiago - Chile Fonos 206.06.72 -
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