Estimular positivamente
a un niño también es educar con
buenas raíces. La educación temprana
consiste en potenciar los periodos sensitivos,
que son los momentos oportunos en los que el niño
asimila con más facilidad determinados
aprendizajes. De ahí la importancia de
la educación temprana, que se basa en conocer
dónde centrar los esfuerzos educativos
según las edades de los hijos y estimularlos
adecuadamente.
La educación temprana puede aplicarse
a desarrollar:
Aprendiendo a caminar (Optimo 0-1 años)
Durante el primer año de vida, el área
motora de nuestro hijo evolucionará hasta
permitir que pueda andar.Pasará desde un
estado de postración total a una postura
erecta.Cada uno de estos movimientos conlleva
una gran complejidad.
Aprender a andar es el resultado de un largo
proceso que da comienzo en el mismo momento de
nacer y que recorre unas etapas fundamentales
que podemos estimular. Todas ellas llevan a conseguir
el dominio de dos aspectos básicos:
La maduración neurológica.
Supone un grado importante del desarrollo del
cerebro.
La técnica del ensayo-error. Para aprender
a andar hay que caerse muchas veces.
Etapas por las que pasa el desarrollo del área
motora:
Control de la columna vertebral.
Refuerzo de los reflejos de apoyo, marcha y, sobre
todo gateo.
Control del tobillo y afianzamiento de sus propios
movimientos
Expresión corporal: gestos y pantomimas
(Optima de 6-8 años)
El niño cuenta con sus propio cuerpo como
punto de referencia para su orientación
en el espacio y para situarse en el mundo. Con
el paso de los años, el niño va
dominando progresivamente su esquema corporal,
lo que facilita una buena expresión con
y a través del cuerpo.
La motricidad influye de forma notable en el
desarrollo de las personas, hasta el punto de
que el proceso intelectual depende de la madurez
del sistema nervioso.
Siempre es posible orientar los movimientos del
cuerpo en el sentido de una expresión.
Podemos imaginar múltiples juegos de expresión,
de modo que los niños se familiaricen con
la enorme riqueza de comunicación que posee
su cuerpo y su rostro.
Juegos de coordinación en grupo
(Optima de 4-8 años)
El papel del juego es básico en el desarrollo
del niño, sin darse cuenta y divirtiéndose
estimula una serie de aspectos como la coordinación,
el conocimiento de su cuerpo, psicomotricidad,
capacidad de atención, lateralización,
etc.
El juego es siempre formador para el niño.
Los juegos de siempre pueden aprovecharse como
ocasiones para desarrollar la coordinación
y el sentido espacial.
Los juegos de movimiento y de coordinación
en grupo se dirigen sobre todo a la actividad
física y a la adquisición de diversas
destrezas generales, además le ayudan a
relacionarse con otros niños.
A partir de los cuatro años,el niño
ya ha adquirido un buen conocimiento de su yo.
Le gusta moverse en el espacio y en el tiempo
(saltar, jugar,columpiarse...).
Niños bien coordinados: Juegos con el
balón y la pelota
Nuestro hijo necesita ir adquiriendo una coordinación
adecuada de todas las partes de su cuerpo.
Para que el niño se mueva sin dificultades
y logre así una buena coordinación
hace falta que adquiera un conocimiento y un dominio
de su propio cuerpo, que aprenda a moverse en
un espacio determinado, y que aprenda a realizar
una serie de movimientos sucesivos.
Cuando el niño consigue habilidades en
el movimiento, favorece su equilibrio emocional
y también tiene repercusiones para concentrarse
y relacionarse con los demás.
Existen muchos ejercicios para estimular y desarrollar
la coordinación de nuestros hijos, por
ejemplo, algunos ejercicios con el balón
desarrollan los dos tipos de coordinación
que se dan en el hombre: la coordinación
motriz (o dinámica) y la visual (o visomotora).
La coordinación motriz (o dinámica):
Ejecuta acciones poniendo en funcionamiento una
serie de órganos y de músculos.
la coordinación visual (o visomotora):
Permite ciertos movimientos ajustados por el control
de la visión. Tiene gran importancia en
el aprendizaje de la escritura
Desarrollar la capacidad de observación.
La capacidad de observación es una percepción
lo más precisa y detallada posible de nuestro
entorno. Consiste en aprender a captar, percibir
y reconocer todos los mensajes recibidos por nuestros
sentidos.
Debemos ayudar a nuestro hijo a fijarse en los
detalles de cualquier entorno. Es algo que surge
con naturalidad y que amplia la relación
entre padre e hijo, creando una relación
de complicidad entre ambos.
Cualquier situación es buena para mejorar
la capacidad de concentración y debemos
aprovechar las situaciones para jugar con el niño
a observar.
En esta etapa distinguimos dos grupos de edades:
De 2 a 5 años: Los chicos aprenden
a diferenciar de una manera general.
De 5 a 8 años: Es una etapa decisiva
para adquirir el hábito de observar
con detalle el entorno.
Actividades musicales estimulantes (Optima
de 2-5 años)
La música se localiza en el hemisferio
derecho, el menos utilizado generalmente; si equilibráramos
la fuerza de ambos hemisferios, nos situaríamos
más cerca de nuestra capacidad potencial
máxima. Por eso es importante realizar
actividades musicales que complementen la estimulación
de nuestro hijo.
La gran mayoría de la gente desarrolla
como hemisferio dominante el izquierdo, por lo
que resulta muy interesante realizar actividades
musicales que estimulen también la zona
analógica de nuestro cerebro.
La música también sirve de gran
ayuda para el aprendizaje de idiomas en el futuro,
por la gran variedad de registros que permite
Desarrollo cognitivo: Conocer el mundo
en su primer año. (Optimo de 0-1 años)
El bebé desde que nace, no cesa de descubrir
y conocer el mundo que le rodea. Despertar los
sentidos del bebé, para que pueda percibir
y relacionar estímulos entre sí,
es ya un acto cognitivo y perceptivo que estimula
sus capacidades intelectivas.
A partir del tercer mes, el bebé muestra
gran interés por investigar y explorar;
sus habilidades motrices le permiten manejar mejor
su entorno y clasificar sus percepciones.
Al final del primer año, sus posibilidades
motrices le abren nuevos campos de exploración.
Es capaz de observar y atender con detenimiento
lo que le interesa empleando bastante tiempo en
ello. Es un buen momento para enseñarle
las cosas, ya que demuestra buena disposición
para el aprendizaje.
Movimientos y ejercicio físico:
Actividades gimnásticas (0ptima de 2-4
años)
En edades inferiores , el movimiento tiene numerosas
repercusiones para el normal desarrollo y la personalidad
del niño, por este motivo hay que procurar
a los niños ocasiones de movimiento, de
juegos que les hagan saltar, correr, etc.
A estas edades hay que ir asentando su esquema
corporal y sus posibilidades motrices, pues la
actividad mental procede genéticamente
de la motricidad.
El movimiento participa en el desarrollo de todas
las funciones mentales: inteligencia, lenguaje,
afectividad, conciencia...
Con ejercicios básicos gimnásticos
el niño enriquece su motricidad. EL niño
consigue:
-Tener cada vez más confianza.
-Descubrir sus posibilidades motrices y sensoriales.
-Divertirse con las actividades.
-Unir varias acciones entre sí...
De esta forma los niños irán mejorando
su conducta motriz
Estimular el lenguaje (Optimo de 0-2
años)
En algún momento, cercano a los doce meses
de vida del bebé comenzará a utilizar
el lenguaje como instrumento comunicativo, pero
ya desde que nace experimenta con la posibilidad
de emitir sonidos.Son los primeros pasos en el
dominio de una de las capacidades más importantes
del ser humano. Cada niño tiene un ritmo
de aprendizaje lingüístico, que tiene
mucho que ver con entorno y es importante que
desde el principio pueda establecer un diálogo
con el mundo que le rodea. Cuando el niño
habla debemos darle tiempo para expresar lo que
debe decir.No hemos de adelantarnos a terminar
la frase por él, ya que ello podría
mermar el interés del niño para
comunicarse. Hay que dejarle que se tome el tiempo
que necesite. Las tradicionales y entrañables
tonadillas suponen para el niño una importante
ayuda en el aprendizaje del idioma y consiguen
del niño una rápida respuesta en
su proceso de aprendizaje psicomotriz
Aprender a escuchar
Puede ocurrir que, en el futuro, nuestros hijos
pierdan un gran número de oportunidades
en casa o en el colegio, sólo por el hecho
de no estar escuchando. Es decir por no tener
la capacidad suficiente de poner atención
y de concentrarse en lo que se dice.
Es importante estimular su sentido del oido y
su capacidad de atención y concentración
porque en el colegio gran parte de su aprendizaje
se realizará a través de la enseñanza
oral, y el resto por la lectura.
La música, además de los cuentos
y otros sonidos diversos, son un estímulo
muy adecuado para desarrollar el sentido del oído
y la capacidad de atención.
Escuchar cuentos resulta ideal para reforzar
la memoria auditiva y desarrollar la imaginación.
Hemisferio derecho: visión analógica
(Optima de 2-5 años)
Nuestro cerebro y nuestro cuerpo pueden funcionar
con una coordinación tal, sin que ello
represente esfuerzo consciente por nuestra parte.
Es asombroso pensar que los mensajes que estimulan
el lado derecho de mi cuerpo se originan en el
hemisferio izquierdo de mi cerebro.
Cada hemisferio tiene asociado una serie de habilidades
distintas y cada persona tiene un hemisferio como
dominante. El hemisferio derecho es analógico,
tiene visión de conjunto mientras que el
izquierdo es un hemisferio lógico, crítico,
contable y matemático.
Mientras que las personas de hemisferio izquierdo
dominante aprenden por medio de símbolos,
las de hemisferio derecho dominante precisan manipular,
tocar y moverse.
Durante los primeros años de vida el bebé
no tiene definido el hemisferio dominante, por
tanto puede y debe recibir estímulos por
ambos lados. Si pudiéramos aprender a equilibrar
la fuerza de ambos hemisferios, nos situaríamos
más cerca de nuestra capacidad potencial
máxima.
Desarrollar la lógica a través
de los sentidos (Optima de 1-3 años)
La estimulación de la lógica consiste,
sobre todo en asentar unas bases previas y básicas
al razonamiento.
Los niños entre uno y tres años
debe ir asimilando lo que tienen más cercano:
su propio cuerpo y los objetos que le rodean.
Tiene que ir comprobando sus semejanzas y experimentando
la graduación entre los distintos objetos.
Los conocimientos que se adquieren no se quedan
aislados, sino que se relacionan unos con otros,
por ello, cuando el niño aprende algo nuevo
tenemos que incidir en la relación que
tiene con lo que sabía anteriormente. Así,
poco a poco, deberá relacionar los conceptos
entre sí y con otros conocimientos.
Antes de utilizar un material con un fin didáctico
concreto, se dejará al niño que
tenga un primer contacto a través del juego
libre, mediante la manipulación, experimentación
... De este modo adquiere un conocimiento sensorial
del mismo y así puede concentrarse mejor
en la actividad que se le pida.
Comunicación con el lenguaje
La capacidad de comunicarse con otros es una habilidad
necesaria durante toda la vida, pero es especialmente
importante en la etapa escolar.
Poder relacionarse con los demás, intercambiar
información, saber escuchar, saber expresar
lo que se quiere, son distintas facetas de la
comunicación que tienen mucho que ver con
el lenguaje.
La relación entre la capacidad de leer,
escribir y utilizar el lenguaje con el desarrollo
del cerebro ha sido demostrada por numerosos científicos.
Escuchar también es una parte muy importante
de la comunicación y la comprensión
Desarrollar la psicomotricidad
Los primeros años son cruciales para conseguir
el desarrollo motríz.
Cuantas más oportunidades damos a un niño
para que se mueva, más favorecemos el desarrollo
global de su inteligencia y más bases sólidas
ponemos para futuros aprendizajes.
Una falta de desarrollo psicomotor o perceptivo-motor
puede dar lugar a fracasos escolares.
Precisión en las manos (Optima de 1-3
años) Aprender a manipular los objetos
y a tener un control preciso de los músculos
pequeños de las manos y de los brazos es
un proceso largo para el niño. A menudo
se siente frustrado porque sus manos y dedos no
hacen lo que él quiere que hagan: sus dedos
son inestables, las manos no son muy fuertes...
La cabeza de nuestros hijos va por delante de
sus posibilidades físicas, ya que necesita
desarrollar adecuadamente sus músculos.
A estas edades los niños son muy activos
y tienden a moverse continuamente desarrollando
los músculos grandes, es importante, por
tanto, ayudarles a un desarrollo completo y equilibrado
mediante ejercicios que incidan en la motricidad
fina y movimientos precisos.
Los músculos pequeños del niño
todavía son inmaduros, pero las habilidades
motoras de los músculos finos y la coordinación
de las manos y ojos mejoran con el ejercicio.
Existe una relación cercana entre un desarrollo
de habilidades motoras y el porterior éxito
en aprendizajes más completos como la lectura
y escritura.
Las mil posibilidades del lenguaje (Optima
de 6-8 años)
Para que nuestros hijos tengan un vocabulario
amplio y preciso, una facilidad de expresión
y comunicación y una buena construcción
de frases cuando crezcan hay que empezar desde
que son pequeños.
Uno de los objetivos perseguidos con los ejercicios
y juegos se centra en la adquisición de
un vocabulario amplio y preciso. Otros van encaminados
a lograr una mejor expresión. Así,
en el futuro se sentirán totalmente seguros
al mantener una conversación con los demás.
El niño hasta los ocho años tiene
una gran capacidad de aprendizaje y está
más abierto a procesos de razonamientos
lógicos, lo que le ayudará a estudiar
mejor en el futuro.
El ajedrez, un juego deporte (Optimo
de 3-8 años)
El juego de ajedrez es una autentica gimnasia
mental que desarrolla la creatividad y las capacidades
de concentración, análisis y síntesis.
A edades tempranas, el ajedrez ayuda a desarrollar
una serie de mecanismos de aprendizaje básicos
para su futura etapa como escolar.
Las principales capacidades que se desarrollan
con el ajedrez son: la capacidad de concentración,
la de análisis y la de síntesis.
Una de las principales características
de este juego es su lógica, potenciando
así su capacidad de cálculo.
Estimulación auditiva del bebé
(Optima de 0-6 meses)
Un recién nacido se encuentra perfectamente
preparado y dispuesto para recibir estímulos
Hacer preguntas al niño tiene la ventaja
de intensificar la participación, incluso
en los muy pequeños. Dos reglas básicas
son: una pronunciación exagerada y la creación
de un diálogo a base de preguntas repetitivas.
Durante el primer mes de vida, es aconsejable
dirigirse al bebé siempre de frente.
Cuando nos dirijamos al bebé hemos de
recordar que su oido derecho es ligeramente más
sensible que el izquierdo en los tres primeros
meses de vida.
Los niños con madres habladoras muestran
mayor facilidad de palabra y un rendimiento mental
superior .
Estimulación de la vista: Un mundo
de colores (Optima de 4-8 años)
El color es el protagonista fundamental de la
percepción visual.
La vista, como todos los sentidos, es una de
las vías de entrada al cerebro, a través
de ella llegan distintos estímulos al cerebro.
Si realmente son estimulantes crearán nuevas
conexiones neuronales y si no recorrerán
tan sólo las ya existentes.
En la estimulación de la vista, los colores
nos son muy útiles porque además
de la simple sensación, llevan ciertas
connotaciones simbólicas asociadas.
La manera de estimular al cerebro se realiza
a través de la novedad y el contraste.
Juegos de coordinación en grupo
(Optima de 4-8 años)
El papel del juego es básico en el desarrollo
del niño, sin darse cuenta y divirtiéndose
estimula una serie de aspectos como la coordinación,
el conocimiento de su cuerpo, psicomotricidad,
capacidad de atención, lateralización,
etc.
El juego es siempre formador para el niño.
Los juegos de siempre pueden aprovecharse como
ocasiones para desarrollar la coordinación
y el sentido espacial.
Los juegos de movimiento y de coordinación
en grupo se dirigen sobre todo a la actividad
física y a la adquisición de diversas
destrezas generales, además le ayudan a
relacionarse con otros niños.
A partir de los cuatro años,el niño
ya ha adquirido un buen conocimiento de su yo.
Le gusta moverse en el espacio y en el tiempo
(saltar, jugar,columpiarse...).
Orientación espacial: (Optima
de 6-8 años)
La orientación espacial, las nociones de
izquierda-derecha y la experiencia del propio
esquema corporal son aspectos muy importantes
para una inteligencia imaginativa y creadora.
Esta capacidad puede estimularse en niños
muy pequeños, pero siempre con ejercicios
adecuados a su edad y su desarrollo.
Algunos de los ejercicios que se proponen para
estimular la orientación espacial son:
Esquema corporal
Orientación espacial de objetos
Giro mental de figuras
Razonamiento serial
Comparación de forma, tamaño
y distancia
Coordinación óculo-manual
Memoria visual
La lateralidad cerebral: Antes de aprender
a leer
Existe una relación entre la capacidad
de leer y escribir y el desarrollo del cerebro.
Muchos de los problemas de lectura y escritura
de los chicos a partir de los 6 años se
deben a que no han conseguido que uno de los lados
de su cuerpo sea el dominante. Alrededor de los
5 o 6 años, uno de los hemisferios (izquierdo
o derecho), se define como dominante, de no ser
así, el resultado es, generalmente,un problema
de lectura. El hemisferio cerebral dominante asume
las funciones del lenguaje y el no dominante las
del no-lenguaje.
Es importante una adecuada lateralización
como paso previo para el aprendizaje de la lecto-escritura
y la completa madurez del lenguaje.
Las consecuencias que suelen producirse por una
deficiente lateralidad son:
problemas con la lectura
problemas con la escritura
problemas con la orientación espacial
tartamudez
dislexia
Sin embargo, en esta etapa no debe forzarse a
los niños hacia un lado u otro, se les
debe permitir ser zurdos o diestros dándoles
toda clase de facilidades.
Una memoria prodigiosa (Optimo de 3-6
años)
La memoria es una de las capacidades más
prodigiosas del ser humano.
En los niños, la capacidad de recordar
tiene que ver mucho con el desarrollo de la atención
y la observación, especialmente a través
del sentido de la vista y del oído.
La mayoría de los ejercicios de estimulación
de la memoria en esta etapa buscan que el niño
tome conciencia de lo que ve y oye para luego
poder utilizar ese conocimiento cuando desee.
Niños bien coordinados: Juegos con el
balón y la pelota
Nuestro hijo necesita ir adquiriendo una coordinación
adecuada de todas las partes de su cuerpo.
Para que el niño se mueva sin dificultades
y logre así una buena coordinación
hace falta que adquiera un conocimiento y un dominio
de su propio cuerpo, que aprenda a moverse en
un espacio determinado, y que aprenda a realizar
una serie de movimientos sucesivos.
Cuando el niño consigue habilidades en
el movimiento, favorece su equilibrio emocional
y también tiene repercusiones para concentrarse
y relacionarse con los demás.
Existen muchos ejercicios para estimular y desarrollar
la coordinación de nuestros hijos, por
ejemplo, algunos ejercicios con el balón
desarrollan los dos tipos de coordinación
que se dan en el hombre: la coordinación
motriz (o dinámica) y la visual (o visomotora).
La coordinación motriz (o dinámica):
Ejecuta acciones poniendo en funcionamiento una
serie de órganos y de músculos.
la coordinación visual (o visomotora):
Permite ciertos movimientos ajustados por el control
de la visión. Tiene gran importancia en
el aprendizaje de la escritura.
Desarrollar la capacidad de observación
La capacidad de observación es una percepción
lo más precisa y detallada posible de nuestro
entorno. Consiste en aprender a captar, percibir
y reconocer todos los mensajes recibidos por nuestros
sentidos.
Debemos ayudar a nuestro hijo a fijarse en los
detalles de cualquier entorno. Es algo que surge
con naturalidad y que amplia la relación
entre padre e hijo, creando una relación
de complicidad entre ambos.
Cualquier situación es buena para mejorar
la capacidad de concentración y debemos
aprovechar las situaciones para jugar con el niño
a observar.
En esta etapa distinguimos dos grupos de edades:
De 2 a 5 años: Los chicos aprenden
a diferenciar de una manera general.
De 5 a 8 años: Es una etapa decisiva
para adquirir el hábito de observar
con detalle el entorno.
Estimulación visual: Un mundo
por los ojos (Optimo de 0-1 años)
A través de los ojos entran al cerebro
del bebé numerosos estímulos y experiencias
. La capacidad visual de un niño aumenta
con mucha rapidez. El niño no sólo
distingue objetos desde su nacimiento, sino que
puede fijarse en uno determinado durante un período
muy corto.
Mediante la estimulación y la visión
repetida de objetos adecuados se obtiene la base
para su capacidad de concentración y atención.
A partir de los dos meses, el niño aprende
a situar un objeto en el espacio y desarrollar
una coordinación óculo-manual.
También se puede ampliar el campo de estimulación
con objetos móviles y contrastes de colores,
favoreciendo el desarrollo de sus músculos,
su capacidad de sujección y su coordinación.
Para mantener vivo el interés de los bebés
hay que ir aumentando, gradualmente, la complejidad
de los estímulos.
Aprender a escribir (Optimo de 4-6 años)
La capacidad de escribir está íntimamente
relacionado con la de leer en los niños,
y ambas van a resultar imprescindibles para su
futuro aprendizaje. En principio, no hay que preocuparse
demasiado por la limpieza y el niño debe
aprender a sujetar el lapíz de forma cómoda.
Los métodos que se utilizan son unos ejercicios
previos de preescritura para estimular la motricidad
fina y a continuación el aprendizaje de
las letras. Una vez adquirida cierta habilidad
motriz, nuestro hijo podrá aprender a escribir
con letras de imprenta porque son más fáciles
de aprender. La enseñanza más efectiva
de la escritura es la demostración y aplicación
verbal de la formación de las letras por
parte de los padres
Bebés matemáticos (Optimo de 0-2
años) Con las matemáticas tienen
que ver el cálculo, la lógica, la
medida, las relaciones espaciales... por lo que
además de estimular su inteligencia asentamos
la base de su futura etapa escolar. Hay que aprovechar
las propias potencialidades naturales de nuestros
hijos, ya que entre los 0 y 2 años se establecen
los cimientos de lo que posteriormente será
el desarrollo del pensamiento lógico-matamático.
Un método para realizar con los niños
en casa consiste en la enseñanza del concepto
de cantidad de un modo "real",es decir,el
niño aprende y deduce por sí solo
las reglas que rigen las matemáticas, si
nosotros le preveemos de "hechos".
Comprensión del lenguaje (Optimo
de 6-8 años)
El lenguaje es el principal medio de pensamiento
para la especie humana, y en especial, de la creación
y la imaginación. A tavés del lenguaje
y de las palabras, podemos usar las cosas, manejarlas,
sintematizarlas y organizarlas sin tenerlas presentes
y sin manipularlas físicamente.
Los niños entre los 6 y 8 años,
se encuentran en una etapa decisiva para desarrollar
la poderosa herramienta intelectual que supone
el lenguaje. Con algunos ejercicios se afianza
al niño en la comprensión del lenguaje
insistiendo fundamentalmente en aspectos semánticos
e ideativos.
El lenguaje y el pensamiento progresan en correlación,
el pensamiento conduce a una expresión
más fina y el lenguaje permite al pensamiento
hacerse más preciso.
Actividades musicales estimulantes (Optima
de 2-5 años)
La música se localiza en el hemisferio
derecho, el menos utilizado generalmente; si equilibráramos
la fuerza de ambos hemisferios, nos situaríamos
más cerca de nuestra capacidad potencial
máxima. Por eso es importante realizar
actividades musicales que complementen la estimulación
de nuestro hijo.
La gran mayoría de la gente desarrolla
como hemisferio dominante el izquierdo, por lo
que resulta muy interesante realizar actividades
musicales que estimulen también la zona
analógica de nuestro cerebro.
La música también sirve de gran
ayuda para el aprendizaje de idiomas en el futuro,
por la gran variedad de registros que permite.
Estimulación sensorial: El mundo
por los sentidos (0ptima de 0-6 años)
Desde un bebé recién nacido hasta
una persona madura, todo lo que conocemos del
mundo que nos rodea proviene de la interpretación
de los mensajes recibidos por los sentidos.
Cuanto mayor haya sido nuestra actividad sensorial,
mayor será la reserva mental de la que
dispondremos en el futuro.
Hay dos formas de recoger y transmitir la información
del mundo exterior:
Desde la pasividad e inactividad,esperando
ser estimulado.
De una forma activa, llevando a cabo un programa
de estimulación.
El desarrollo cerebral del niño depende,
en gran medida de la cantidad y calidad de los
estímulos que recibe, del ambiente que
les rodea y de la dedicación de las personas
que le cuidan, por tanto, la riqueza de estímulos
en intensidad, frecuencia y duración adecuada
producirá un buen desarrollo del cerebro.
Por eso, una buena educación y estimulación
de los sentidos ha de ayudar de una manera armónica
a los hijos, de modo que se desarrollen todas
sus facetas con la misma intensidad y profundidad.
Principales sentidos EL TACTO: El tacto no es la única
de las sensaciones que llegan a través
de la piel. Diferentes receptores repartidos por
toda la superficie nos proporcionan la regulación
de la temperatura y la sensación del frío
y calor, etc... Estas sensaciones se recogen en
terminaciones nerviosas específicas para
cada una de ellas
LA VISIÓN: Los ojos y
el sistema visual constituyen la vía que
capta más información del entorno
y el sentido con más alcance respecto a
la distancia.
La visión es una fuente importante de
experiencias y conocimientos del entorno y de
uno mismo. A partir de ella se abren las puertas
al desarrollo de la mayor parte de las capacidades
motrices básicas.
EL OÍDO: Transforma las
vibraciones sonoras en impulsos nerviosos.Este
órgano sensitivo adquiere una gran importancia
en las primeras edades.
LA PROPIOCEPCIÓN: Puede
definirse como la percepción total que
tenemos en nuestro cuerpo estático o en
movimiento
Una serie de receptores colocados en la piel,
los tendones y las articulaciones, permiten localizar
la posición de las diferentes partes del
cuerpo y tener consciencia de su desplazamiento.
EL OLFATO Y EL GUSTO: Son los
sentidos menos importantes con relación
a los anteriores. Sin embargo también son
vías de entrada al cerebro y contribuyen
al desarrollo cerebral.
Bebés guapos e... inteligentes (óptimo
de 0-2 años)
La inteligencia infantil es una caja de sorpresas,
un mundo por descubrir. Durante el primer año
de vida, el cerebro del bebé crece más
rápidamente que nunca.
Para despertar la inteligencia desde los primeros
momentos del nacimiento hay que tener en cuenta
que los bebés aprenden más y mejor
manipulando que observando pasivamente. Cualquier
estímulo es más impactante y eficaz
si el niño presta atención y el
estímulo es adecuado.
¿Cómo estimular a los bebés?
Utilizar los sentidos: Hay que proporcionarle
stímulos variados y precisos de este tipo.
Cosquillas y caricias:
Todos a jugar (Optimo de 2-5 años)
Los niños viven en un mundo de fantasia
en el que es posible todo: desde alimentar a una
muñeca "para que engorde" hasta
convertir un simple palo en un caballo de batalla.
Pero el juego no es sólo una forma de entretenimiento
para los hijos. Para un niño jugar es vital,
es fundamental para su buen desarrollo.
El desarrollo intelectual al que llegan los hijos
no sólo depende de la genética,
también depende del grado de estimulación
que han recibido durante sus primeros años,
en estos años tienen una capacidad enorme
de aprender pero no se trata de forzar el ritmo
natural de la maduración, sino de estimularlo
y reforzarlo.
Para los niños su actividad natural es
jugar, a través del juego ponen en práctica
todas esas habilidades que favorecen su maduración.
Para ellos, el juego más divertido es
aprender.
Juegos de reglas (Optima de 4-6 años)
Jugar es la actividad natural de los niños,
y para ellos, es la cosa más seria del
mundo. Un niño que no juegue hoy, mañana
será un adulto que no podrá pensar,
ni actuar.
El juego es el gran aprendizaje de la vida, es
el trabajo del niño.
Los juegos de reglas tienen muchas ventajas estimulantes
para los niños, comienzan a desarrollar
nociones llamadas "prenuméricas"
como clasificación, ordenación ...
Estos juegos son un primer paso en el proceso
de socialización del niño.
En el terreno de la expresión y de la
comunicación, al poder explicar una regla
y comentar el juego tendrá que forzarse
para expresarse y comunicarse con los demás.
Habilidad manual
En los primeros años del niño, el
enriquecimiento del cerebro es consecuencia directa
de las conexiones que se efectúan entre
las neuronas. Los cinco sentidos sirven de canal
o de via de entrada para que los estímulos
externos lleguen a las neuronas y las obliguen
a conectarse entre sí.
El descubrimiento de las manos y de sus posibilidades
puede convertirse en uno de los mejores estímulos
del desarrollo cerebral de nuestro hijo. No sólo
conseguimos una habilidad manual o una mayor precisión
de movimientos. A través del sentido del
tacto el niño ejercita su inteligencia
y la prepara para aprendizajes posteriores.
Es muy importante que nuestro hijo disfrute con
distintas tareas manuales: aumenta su capacidad
de concentración, satisfación por
hacer algo con las propias manos, desarrolla su
actividad y sensibilidad artística, etc.
Exigen un espíritu creativo y una cierta
investigación e inventiva.
Expresión corporal: gestos y pantomimas
(Optima de 6-8 años)
El niño cuenta con sus propio cuerpo como
punto de referencia para su orientación
en el espacio y para situarse en el mundo. Con
el paso de los años, el niño va
dominando progresivamente su esquema corporal,
lo que facilita una buena expresión con
y a través del cuerpo.
La motricidad influye de forma notable en el
desarrollo de las personas, hasta el punto de
que el proceso intelectual depende de la madurez
del sistema nervioso.
Siempre es posible orientar los movimientos del
cuerpo en el sentido de una expresión.
Podemos imaginar múltiples juegos de expresión,
de modo que los niños se familiaricen con
la enorme riqueza de comunicación que posee
su cuerpo y su rostro.
Juegos de coordinación en grupo
(Optima de 4-8 años)
El papel del juego es básico en el desarrollo
del niño, sin darse cuenta y divirtiéndose
estimula una serie de aspectos como la coordinación,
el conocimiento de su cuerpo, psicomotricidad,
capacidad de atención, lateralización,
etc.
El juego es siempre formador para el niño.
Los juegos de siempre pueden aprovecharse como
ocasiones para desarrollar la coordinación
y el sentido espacial.
Los juegos de movimiento y de coordinación
en grupo se dirigen sobre todo a la actividad
física y a la adquisición de diversas
destrezas generales, además le ayudan a
relacionarse con otros niños.
A partir de los cuatro años,el niño
ya ha adquirido un buen conocimiento de su yo.
Le gusta moverse en el espacio y en el tiempo
(saltar, jugar,columpiarse...).
Pensamiento creativo (Optimo de 6-8 años)
La creatividad hace referencia a esa capacidad
innovadora del hombre que no surge de una deducción
matemática o lógica.
En los niños de 6 a 8 años se les
puede educar y enseñar a tener cierta originalidad
y a no conformarse con lo típico.
Los ejercicios para estimular la creatividad
se basan en propuestas de carácter abierto,
permitiendo multiplicidad de respuestas, y los
padres debemos aceptar preguntas divergentes y
curiosas y admitir sus nuevas ideas.
Resolviendo de muchas maneras diferentes los
problemas facilita el pensamiento productivo frente
al reproductivo o repetitivo.
Desarrollar la sociabilidad (0ptima de
1-3 años)
La sociabilidad es una faceta importante de la
personalidad de los niños. El trato habitual
con otras personas, ya sean niños o adultos,
hará que nuestros hijos fortalezcan su
autoestima y desarrollen valores tan fundamentales
como la generosidad o la amistad, esenciales para
su educación.
La estimulación de la sociabilidad resulta
prioritaria para un desarrollo completo de la
personalidad, aunque no se trata de una capacidad
plenamente intelectual.
Entre su primer y tercer año de vida se
producen una serie de cambios que llevan a una
mayor madurez de esta capacidad, es el momento
de enseñarles lo que significa el respeto
a los demás, la relación con las
demás, la expresión de los propios
sentimientos...
Según va creciendo al niño le gusta
colaborar más, cambiará su actitud
y comenzará a aceptar la ayuda de los demás.A
los tres años sabe esperar y controlar
más sus impulsos.
Descubrimiento de las ciencias (0ptima
de 6-8 años)
Los niños no necesitan aprender a explorar,
preguntar y manipular, nacen con un fuerte deseo
de hacerlo.
Les produce satisfación el ser capaces
de manejar y controlar cosas y resultados que
están más allá de sus propios
cuerpos y les ayudará a comprender mejor
el mundo que les rodea.
A estas edades pueden descubrir el apasionante
campo de las ciencias. Los niños hacen
diariamente preguntas sobre el mundo que les rodea,
pero para poder entender conceptos y definiciones,
ellos lo tienen que haber comprobado mediante
exploración y manipulación.
Martín
de Zamora 4602 Las Condes - Santiago - Chile Fonos 206.06.72 -
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