Debemos tener en
cuenta que tanto el lenguaje como también
la comunicación, el pensamiento, la afectividad
y el nivel cultural, tienen influencias recíprocas
que condicionan finalmente el desarrollo integral
del niño:
El lenguaje oral es nuestro principal medio de
comunicación.
El lenguaje es un mecanismo estructurador
y condicionante del pensamiento y de la acción.
El lenguaje permite recibir las informaciones
socio culturales del ambiente, pudiendo así
el niño adelantarse a sus experiencias
personales y ampliarlas.
El lenguaje actúa como factor estructurante
y regulador de la personalidad y del comportamiento
social, permitiendo al ser humano proyectar
sus reacciones afectivas en el tiempo y en
el espacio.
El lenguaje oral constituye el principal medio
de información y cultura, siendo un
factor importante de identificación
de un grupo social.
Los padres, en etapas tempranas del desarrollo
del niño son los principales agentes estimuladores,
condicionadores y formadores por lo que es importante
que tengan en consideración cuáles
son las conductas esperables en sus hijos. Si
observan diferencias o retrasos en la aparición
de éstas, mientras antes consulten a un
especialista los resultados de una intervención
temprana y efectiva son los más beneficiosos
para el niño y su familia.
DESARROLLO DEL LENGUAJE:
En el desarrollo del lenguaje podemos distinguir
dos grandes etapas: Etapa prelingüística
y la Etapa lingüística
Etapa Prelingüística: Es
la etapa en la cual el niño se prepara
adquiriendo una serie de conductas y habilidades
a través de el Espacio de Relación.*
Es básicamente la inter relación
entre el niño, el adulto, y lo que se genera
entre ellos, desde cómo se adapta e integra
a los estímulos dados por el medio. Cómo
busca, cómo interactúa, cómo
se contacta, Si comparte estados afectivos, si
comparte conductas con otro por ejemplo mirar
entre los dos un tercer elemento o persona compartiendo
así los significados. Todo lo anterior
garantiza en el niño la Reciprocidad fundamental
en la génesis de los precursores del lenguaje.
Conductas observadas:
A las doce semanas el niño ya es capaz
de sostener su cabeza en postura prona, el peso
descansa en los codos, las manos suelen estar
abiertas y aún no existe el reflejo prensor.
Llora menos que a los dos meses, cuando se le
habla y se le hacen gestos, sonríe, hace
sonidos y gorjeos llamados "arrullos"
o "laleos", éstos duran aproximadamente
15 a 20 segundos. El niño detiene su actividad
al aproximarse un sonido y parece que escuchara
al hablante a quien también mira su boca."Sonrisa
social"
A los 6 meses juega con cascabeles los
agita y mira fijamente, sostiene la cabeza, se
sienta con apoyo y al final de los seis meses
ya no necesita de apoyo, se inclina hacia delante
y utiliza las manos para sostenerse, puede aguantar
su peso cuando se le coloca en posición
erecta, pero aún no puede mantenerse en
pie, ya toma los objetos pero aún no utiliza
correctamente el pulgar.
Ocasionalmente el niño produce un cloqueo
y los laleos van cambiando por balbuceos: ni las
consonantes ni las vocales se repiten de modo
fijo, esta conducta no es por simple auto estimulación,
el balbuceo se lo dirige a "otro" por
propia iniciativa."Protodeclarativos"
Ya a los diez meses el niño se
mantiene de pie y se esfuerza por mantener esta
posición, da pasos laterales para sostenerse
y gatea eficazmente. Puede tomar objetos con oposición
del pulgar y con las puntas de los dedos. Ya no
debería haber respiración bucal.
Las vocalizaciones las mezcla con juegos sonoros
como gorjeos o explosiones de burbujas, parece
querer imitar lo sonidos. Se hace evidente el
patrón de entonación y usa gestos
como mover la cabeza para un "sí"
o para un "no".Aparece el "Señalamiento",
apunta con su dedo para mostrar, pedir, compartir,
seguir, llamar la atención. Se aprecian
también los cambios de turnos, es capaz
de observar y esperar al otro y luego realizar
la acción "Acción Conjunta"
Etapa lingüística:
Aproximadamente cerca del año de edad comienza
la etapa lingüística, es decir el
niño integra el "contenido" (idea)
a la "forma" (palabra) para un objeto
determinado o persona determinados.
Ya hay signos de que comprende algunas palabras
y órdenes sencillas: "muestra los
ojos", "¿Dónde está
la pelota?". Es capaz de caminar cuando se
le sujeta con una mano, se sienta por sí
mismo en el suelo y coge con la boca objetos cuando
está parado. En esta etapa el niño
descubre un mundo nuevo debido a que tiene la
posibilidad de desplazarse en forma independiente,
explorar objetos, aumentando sus contenidos mentales.
A los 18 meses se desarrolla completamente
el tomar, prender y soltar. Su marcha es rígida,
a impulsos y precipitada, es capaz de sentarse
en una silla con poca ayuda, puede bajar las escaleras
sentado.
Ya tiene un repertorio diferido de palabras (más
de tres menos de 50), todavía hay mucho
balbuceo con un intrincado patrón de entonación.
Reconoce varias partes del cuerpo y mantiene el
interés dos o más minutos frente
a una lámina si se le habla sobre ella.
Es capaz de identificar dos o más objetos
familiares entre un grupo de cuatro o más.
En esta etapa la comprensión progresa rápidamente
y sus expresiones son más bien del tipo
"holofrase", es decir usa una palabra
para expresar un amplio contenido, la que será
comprendida por quienes le rodean, gracias al
contexto y el apoyo del lenguaje gestual.
Hay uso social de objetos y el juego es más
colaborativo, observándose varias rutinas
de intercambio con el adulto tales como: pedir-entregar,
abrazar, saludar etc. También los roles
son más variados, adopta el rol de "hablante",
de "oyente", de "ejecutante",
de "observador".
A los 24 meses puede correr pero se cae
en giros súbitos, sube y baja escaleras
adelantando sólo un pie. En esta etapa
ya debería haber un control de esfínter
diurno no sucede así aún con el
nocturno. Se debe eliminar la succión del
chupete.
El niño entra en la etapa sintáctica,
es decir, comienza a unir palabras a formar "frases".
Manejan un vocabulario de aproximadamente 50 palabras:
referentes a las cosas que lo rodean, nombre de
familiares, comidas habituales, juguetes favoritos,
cosas que se mueven y que cambian de lugar. Comienza
a manejar las acciones y algunas palabras que
indican lugar.
Demuestra que comprende verbos tales como ¡Ven!,
¡Siéntate!, ¡Párate!
Sigue una serie de dos a tres órdenes consecutivas
simples, por Ej.: "¡Ven y dame tu autito!"
Es capaz de seleccionar las láminas apropiadas
referentes a acciones ante una petición
verbal. También son comunes las ecolalias
(repetición de las palabras que oye de
su interlocutor). Se incrementa el interés
por la conducta comunicativa.
En esta etapa ya se observan procesos fonológicos
de simplificación, es decir, reducciones
de sílabas complejas, sustituciones de
sonidos, omisiones de sonidos o sílabas,
asimilaciones de sonidos, cambio de orden de las
sílabas dentro de las palabra. Aún
en esta etapa es común que el niño
se exprese de sí mismo en 3º persona.
También tararea pequeñas melodías
y comienza con las primeras formas interrogativas
a través de la entonación Ej.: ¿Mamá?
Preguntando en realidad ¿Dónde está
mi mamá?
A los 30 meses puede dar saltos con los
dos pies, se sostiene con un pie unos segundos,
da unos pocos pasos en puntillas, salta desde
una silla, ya existe una buena coordinación
entre sus manos y dedos los que puede mover independientemente,
es capaz de construir torres de 6 cubos. Su vocabulario
se incrementa rápidamente, se frustra si
los adultos no le entienden, sus enunciados ya
son de tres y cuatro palabras incluso en ocasiones
de cinco. Sus oraciones tienen una gramática
característica, es decir, rara vez son
repeticiones literales de los enunciados de los
adultos, parecen entender todo lo que se les dice.
Comienza el manejo de palabras abstractas, ya
que comienza a dominar la relación espacio-lugar,
por lo tanto los adjetivos espaciales más
comunes los conoce y emite. Ya tiene noción
de género y número. Si se le pregunta
si es niña o niño responde adecuadamente,
puede explicar lo que ha dibujado, dice su nombre
y apellido y comienza a manejar la palabra "yo".
Ya a los tres años muestra interés
en las explicaciones, del por qué de las
cosas y cómo funcionan. Demuestra comprensión
y manejo de las preposiciones. Regularmente relata
experiencias recién pasadas (guiones),
usa formas verbales en forma correcta en el tiempo
presente. Tiene un vocabulario de aproximadamente
1.000 palabras, el 80% de sus enunciados son inteligibles,
incluso para los extraños. La complejidad
de sus oraciones es semejante a las de los adultos,
aunque aún produce errores como la omisión
de algunas palabras funcionales. En esta etapa
del desarrollo es posible evaluar a través
de tests formales: el desarrollo fonológico
(es decir cómo organiza los sonidos dentro
de la palabra), determinando si existe o no un
trastorno fonológico. También es
posible evaluar el vocabulario pasivo y activo
concluyendo si existe o no un déficit léxico-semántico.
Así como también se puede determinar
el nivel comprensivo y expresivo gramatical. Según
los resultados se pueden encontrar tempranamente
trastornos específicos del lenguaje los
que tratándose en forma precoz tienen mejor
pronóstico.
Puede andar en puntillas de pies, corre con suavidad,
aumenta y disminuye la velocidad, toma las curvas
sin dificultad, alterna los pies al subir las
escaleras, salta unos 40 cms. Y puede manejar
un triciclo.
A los cuatro años puede saltar una cuerda,
saltar sobre su pie derecho, toma una pelota con
los brazos y camina en línea.
El lenguaje está bien establecido, las
desviaciones de la norma adulta tienden a darse
más en la articulación que en la
gramática. Comienza a estructurar discursos
narrativos completos.
Hacia los 5 años existe un perfeccionamiento
del lenguaje, siendo la articulación correcta,
el vocabulario variado y muy extendido, no se
aprecian errores gramaticales y el discurso narrativo
se va mejorando. Es importante destacar que el
discurso narrativo oral se desarrolla hasta aproximadamente
los 16 años de edad.
Martín
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