por
Pamela del Carmen Herrera Díaz, Profesora
de educación Diferencial Esp. en Trastornos
de audición y Lenguaje / Universidad
Metropolitana de Ciencias y Educación
U.M.C.E. / Docente Instituto Profesional de
Ciencias y Educación Helen Keller Valparaíso
y de la Universidad del Mar - Chile.
Metodología Para el Desarrollo de
la Comprensión Oral en Niños con Trastornos
de la Comunicación
El tema de la
comprensión oral ha sido un tema poco desarrollado
en este tiempo, es fácil encontrar literatura
que apunta al desarrollo de la comprensión
lectora, por eso es un tema que se debe abordar
cuando hablamos de niños con trastornos
de la comunicación.
Preguntando a profesores de los distintos ámbitos
de la educación con relación a como
trabajan con la comprensión oral, nos hemos
encontrado con la misma respuesta " A través
de preguntas", no es una mala respuesta cuando
hablamos de la gran mayoría de los niños
y en especial si no presentan algún tipo
de dificultad, sin embargo, ¿Qué
pasa si el niño parece no entender la pregunta?
En el ámbito de la especialidad de audición
y lenguaje nos encargamos de atender a una minoría
que, generalmente no logra responder una pregunta,
es entonces cuando los educadores se inquietan.
En el estudio de las respuestas de algunos niños
ante algunas preguntas, nos encontramos con un
grupo de niños dentro de los que tienen
trastornos de audición y lenguaje y otros
que no lo son, que responden sin atingencia o
bien repitiendo una de las palabras de la pregunta,
lo que llamamos ecolalia o respuestas no atingentes,
respectivamente, pero ¿si esta ecolalia
tuviera un sentido para el niño?, que para
los educadores no lo tiene. La experiencia ha
hecho pensar que el problema pareciera estar en
la comprensión de los elementos gramaticales
que forman las preguntas, por ejemplo:
a. Ante la pregunta: ¿De
qué color es el auto?
El niño responde con seguridad "El
auto"
b. Pregunta : ¿Quieres
dulces?
Repuesta: "Chalii"
( salir, el niño se
dirige a la puerta)
c. Pregunta: ¿Cuántos
años tienes tú?
Respuesta: "Sebastián"
La teoría es:
En el caso "a" el niño repite
la palabra "El auto", porque de la pregunta
hecha sólo reconoce esa palabra y no tiene
conocimiento de lo que signifique "De qué",
"color" "es".
En el caso "b" el niño dice "salir"
en su propia lengua, porque de la pregunta reconoce
dulces y asocia con salir a comprar dulces, porque
la mamá cada vez que va a salir le dice
"vamos a salir" y cada vez le compra
dulces, entonces el niño no reconoce la
palabra "Quieres".
En el caso "c" el niño dice su
nombre, porque de todas las palabras que forman
la pregunta él sólo tiene dentro
de su conocimiento el pronombre "tú"
y lo reconoce para él mismo, por lo tanto
dice su nombre. Él no conoce "Cuántos",
"años", "tienes".
Sí esta teoría es cierta, entonces
estaríamos hablando que las preguntas se
constituyen de elementos gramaticales donde unos
son conocidos para los niños y otros que
no lo son. Pongámosle nombre a estos elementos,
tomando en cuenta el previo análisis de
las respuestas que da el menor, aquellos elementos
gramaticales que el niño reconoce los denominaremos
encabezadores presentes, estos
no presentan una dificultad para él y aquellos
que no conoce, los denominaremos encabezadores
ausentes, estos si presentan una dificultad
para el niño, que tal vez no la tome como
tal.
En los ejemplos vistos serían:
encabezadores
presentes
encabezadores
ausentes
Caso "a":
el auto
De qué color:
es
Caso "b":
dulces
De qué color:
es
Caso "c":
tú
De qué color:
es
Podemos apreciar que los encabezadores presentes
son palabras de uso común, que en los primeros
años de vida son de uso cotidiano y frecuente,
más aún que las que observamos en
los encabezadores ausentes, por lo tanto son de
mayor complejidad en el escalafón pragmático,
tal vez sea un problema de relación o de
asociación causa efecto que no les permite
reconocer que ante un encabezador ausente la respuesta
se encuentra en esta relación
De esto se puede deducir que los niños
que presentan trastornos del lenguaje, especialmente
los de predominio comprensivo, como lo es en los
niños que presentan el Síndrome
Pragmático-Sintáctico(Rapin &
Allen, 1983) o los niños con Síndrome
de Asperger, por ejemplo, no han podido aprender
de manera natural como el resto de los niños
estos encabezadores ausentes de las preguntas,
dependiendo además de la complejidad, de
la edad y del grado del trastorno esto puede aparecer
en distintos niveles del escalafón pragmático.
Considerando lo anteriormente expuesto se tendría
una base para el trabajo con niños con
necesidades educativas especiales en los cuales
se observan dificultades de comprensión
oral y con mayor razón escrita.
Si nos detenemos en lo denominado escalafón
pragmático apreciaríamos que las
palabras de uso cotidiano reiterado como los son
dulces, auto, papá, mamá, etc. están
a la base de éste, los verbos poco concretizables
estarían a un nivel medio, los adjetivos
que requieren de una explicación mayor
como por ejemplo inescrupuloso y las palabras
aún más abstractas estarían
a un nivel superior, por lo tanto cada palabra
podría ser ubicada en algún nivel
de este escalafón y los niños tendrían
su dificultad a un nivel determinado de éste.
Esta teoría sería la fundamentación
de que el uso de la Metodología Oral, destinada
a sordos, dé buenos resultados en la educación
de los niños con trastornos del lenguaje,
ya que se basa en la estructuración del
lenguaje entregando a los niños el vocabulario
con la asociación inmediata al encabezador
correspondiente, podría ser el apoyo visual
y el trabajo de memorización visual el
que favorece que el niño realice la asociación
que auditivamente no pudo realizar. Basándonos
en esto es que hemos querido sistematizar el trabajo
de encabezadores destinado a la educación
de niños que presentan los trastornos de
la comunicación orientado a concretizar
esta relación para favorecer la comprensión
oral.
Hacia la sistematización:
Lo primero que se requiere es que el alumno o
alumna conozca estos encabezadores ausentes, que
son los que presentan la dificultad para el profesor
y para el medio, sí para el profesor, para
el niño es natural, así lo aprendió.
Se requiere entonces analizar el tipo de respuestas
que da el niño para verificar hacia donde
irá nuestra intervención, es conveniente
hacerlo a través de una evaluación
informal, considerando la conversación
espontánea entre maestra y alumno. Retomando
los casos presentados, los encabezadores ausentes
se pueden dividir en varios tipos:
a. Pronombres interrogativos
y relativos b. Verbos conjugados c. Sustantivos
Para los verbos y sustantivos en estos casos
sería un simple trabajo de vocabulario,
con su respectiva presentación, que es
favorecida por la posibilidad de concretización
en algunos casos, memorización, dramatización,
ejercitación, etc. Sustantivos y verbos
se enseñan entonces, como vocabulario para
elevar el aspecto semántico, lo importante
es asociarlo al encabezador correspondiente.
Para los pronombres interrogativos y relativo
se requiere de un trabajo que demandará
para los niños, que lo necesitan, un mayor
tiempo, pués se debe familiarizar al niño
con estos elementos, que para ellos no tiene ningún
significado, ni menos una relación con
algún elemento gramatical.
La sistematización de esto, incluye elementos
claves de la Metodología Oral utilizada
para sordos, especialmente en lo que se refiere
a la Estructuración y a los pasos fundamentales,
referidos a estimular las diversas vías
para un mejor aprendizaje. Por lo tanto, y apoyados
en lo anterior es que proponemos los siguientes
pasos:
a) Enseñanza :
Incluye la presentación y familiarización
de los elementos, dándole un significado,
consignándolo y repitiéndolo reiteradamente
sin exigencia, ni distractor alguno, a través
de la vía auditiva y visual, logrando así
una asociación del encabezador al elemento.
Se inicia el trabajo, como el Instituto Oral Modelo
lo propone, con el encabezador Que: , por ejemplo
(véase figura 1) visual y verbalmente le
muestro al niño la relación que
existe entre este encabezador ausente y la palabra-objeto
de un nivel elemental del escalafón pragmático,
sobre la base del diagnóstico del menor
se utilizarán las palabras conocidas por
el niño, para la enseñanza. Luego
se continuaría con encabezadores como Quien:
, Que color: , Donde: , Cuando: , etc., los que
la evaluación informal ( aún no
existen pruebas que nos permitan analizar todo
el ámbito del escalafón pragmático,
para una evaluación formal) haya presentado
con dificultad. En niños mayores se ha
observado que aparecen errores en el ámbito
de oraciones complejas, las cuales también
al ser analizadas se detectan fácilmente
los encabezadores ausentes que el niño
no relaciona.
b) Ejercitación:
Incluye la memorización y la ejercitación
propiamente tal, de los encabezadores trabajados
en el paso anterior introduciendo un distractor
para favorecer la evaluación constante
de la asociación del encabezador ausente
y la palabra-objeto. Se ha observado que hasta
en los casos más severos, así como
en algunos niños con Síndrome de
Asperger, este trabajo bien enfatizado ha dado
frutos positivos en esta relación que aparecía
dañada. (Véase figura 2)
c) Evaluación:
Se evalúa, sin apoyo alguno, sólo
se da la orden, la asociación del encabezador
con los elementos que sean apropiados. Se incluye
uno o dos distractores para dar confiabilidad
a la evaluación. (Véase figura 3)
d) Ejercitación en contraposición:
Una vez trabajados más de un encabezador
supone la contraposición de ambos (incluso
se pueden trabajar hasta cuatro encabezadores
a la vez si el nivel de aprendizaje del niño
lo permite) en la ejercitación, para favorecer
la asociación y asimilación de las
relaciones alteradas y elevar el nivel de exigencia
y complejidad como lo es el lenguaje oral, el
cual requiere la comprensión de todo el
mensaje (véase figura 4).
e) Evaluación en Contraposición:
Supone la evaluación de todos los encabezadores
trabajados de uno a cuatro a la vez con distractores
incluidos que corresponden a otras relaciones
de encabezadores(Véase figura 5).
CONSIDERACIONES:
- Ocasionalmente los elementos gramaticales
se pueden asociar indistintamente con uno
u otro encabezador dependiendo del lugar que
ocupen en la oración(estructura), por
lo tanto dependerá de la capacidad
del educador para detectar estos casos y trabajarlos
según esta premisa.
- Las actividades pueden ser múltiples
y los educadores que los trabajen pueden dar
"rienda suelta" a su creatividad
para realizarlas. Lo importante es considerar
que el trabajo de mesa no signifique una dificultad
que superar, en cuanto a habilidades motoras
finas de los niños, pués no
es el objetivo de esta metodología.
BIBLIOGRAFÍA
1. - Clave Para la Estructuración del Lenguaje,
María Haydée y otros, Instituto
Oral Modelo Buenos Aires, Argentina.
2. - A la Hora de Leer y Escribir Textos, Nucha
Quintero y otros, Editorial AIQUE, Argentina,
1992.
3. - Gramática Moderna de la Lengua Española,
J.L. Fuentes, Bibliográfica Internacional,
Madrid, España, 1988.
4. - Consideraciones Nosológicas del Lenguaje,
Allen y Rapin, 1983.
5. - Ontología del Lenguaje, Rafael Echeverría,
Ediciones DOLMEN, Santiago, Chile, 1996.
Anexo Láminas Ejemplos
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228.49.76 Fax 207.18.92 ceril@ceril.net