Las habilidades de ejecución y su hijo con discapacidades de aprendizaje

 

Como padre de un niño en edad escolar con discapacidades de aprendizaje (DA), usted sabe que los patrones básicos de pensamiento, por ejemplo controlar los impulsos, la flexibilidad, la planificación y la organización, deben desarrollarse de manera constante y mejorar a medida que el niño avanza en la escuela. Si no lo hacen, los niños fracasan en cosas pequeñas y grandes. Cada tarea que no se completa, o que se completa pero no se entrega, cada cuaderno de notas que se pierde y los proyectos que se atrasan y que se hacen a las corridas, tienen un costo en la autoestima del niño (y la paciencia de los padres). La ansiedad por el desempeño es cada vez más agotadora. El estrés de sentirse abrumado lleva a algunos niños a portarse mal, a otros a recluirse. Algunos niños deciden que es menos atemorizante no intentar hacer algo, que intentarlo y fracasar en el intento.

 


Estos hábitos de pensamiento basados en el cerebro son cruciales para el aprendizaje. Se les llama habilidades de ejecución.

 

¿Qué son las actividades de ejecución?

 

No importa cuál sea su ocupación, usted es un ejecutivo, al menos de alguna manera. Todo el mundo utiliza "habilidades ejecutivas". Ya sea al sacar las bolsas de reciclaje o al preparar un informe anual, es necesario entender la tarea, y planear la manera más eficiente de hacerla, completarla, y a veces, revisarla o volver a empezar desde el principio. Nadie puede "ejecutar", o llevar a cabo, las muchas cosas que deben hacer sin recurrir a estas funciones cerebrales básicas.
 

 

Si escribe "habilidades ejecutivas" (o "función ejecutiva") en su motor de búsqueda favorito, obtendrá cientos de enlaces. Es un término desafortunado, porque suena a clase para ejecutivos prominentes. Piense en ello como una categoría general para el conjunto de procesos mentales con los que tiene que lidiar el niño con discapacidades de aprendizaje, estas habilidades pueden tener un profundo efecto sobre el éxito escolar.

 

Las habilidades ejecutivas se desarrollan gradualmente y en diferentes grados para diferentes personas. La mayoría de los niños tienen dificultades en un momento u otro con la planificación, organización y seguimiento. Algunos, a través de la maduración, la buena enseñanza, y aprendiendo de sus propios errores, encuentran de manera independiente, formas de superar o compensar sus puntos débiles con las habilidades ejecutivas.

 


Las discapacidades de aprendizaje, sin embargo, complican este desarrollo. Los niños con discapacidades de aprendizaje casi siempre tienen problemas con una o más habilidades ejecutivas. Las descripciones de las debilidades en la habilidad ejecutiva a menudo se superponen con las descripciones de discapacidades de aprendizaje. Los niños con DA probablemente tengan dificultades para desarrollar estas habilidades por sí mismos.
 

 

Al igual que con otras partes de su educación, los niños con DA tienen más dificultades y necesitan más apoyo. Las debilidades en los hábitos fundamentales de la mente pueden conducir a una catarata de fracasos y baja autoestima. La buena noticia es que usted puede ayudar a su niño a reconocer, mejorar y evitar sus debilidades en la planificación y capacidad de organización una vez que sabe qué buscar.
 

 

Es muy probable que las deficiencias en las habilidades ejecutivas sean una razón importante para que un niño con discapacidades de aprendizaje parezca no poder organizarse, postergue sus obligaciones indefinidamente, y parezca socavarse haciendo el trabajo de la escuela para luego no entregarlo. Cuando usted entiende lo que son las habilidades ejecutivas, usted puede apoyar mejor los problemas organizativos de su hijo en el hogar y, en colaboración con los maestros, en la escuela.

 

Las habilidades ejecutivas y el TDAH

 

Si su hijo tiene un Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), él o ella seguramente tendrá deficiencias en las habilidades ejecutivas. Cada niño tiene diferentes fortalezas y debilidades, pero todos los niños con TDAH necesitan ayuda con las habilidades ejecutivas. Los investigadores ahora creen que el TDAH es principalmente un trastorno de las habilidades ejecutivas, y no de la atención. Los niños con esta condición no son capaces de regularse a sí mismos lo suficientemente bien como para poder planificar, controlar los impulsos, u organizar. Es importante recordar que no todos los niños con habilidades ejecutivas débiles tienen TADH. Sin embargo, todos los niños con TADH tienen deficiencias en una o más habilidades ejecutivas, ya que estas son parte de la definición del TDAH.

Ocho habilidades importantes

Los científicos y los especialistas en aprendizaje tienen diferentes listas y descripciones de las habilidades ejecutivas. Tenga en cuenta que el progreso en el funcionamiento ejecutivo es parte del desarrollo y varía de un niño a otro. Al mirar la siguiente lista de habilidades, verá que algunos ejemplos y descripciones se superponen. Estas habilidades están estrechamente vinculadas, y el mismo comportamiento puede reflejar debilidades en más de una habilidad. Además, estas habilidades se pueden explicar de la misma manera en que se explican las discapacidades de aprendizaje. Sin embargo, las habilidades ejecutivas son básicas para el aprendizaje, sin importar la discapacidad que se tenga.

 

1. Control del impulso – la habilidad de detenerse a pensar antes de actuar.

Esta habilidad tiende a ser la primera en la mayoría de las listas y es una debilidad fundamental en muchos niños con TDAH. Un niño con un débil control de los impulsos dice o hace cosas sin tomarse ni un segundo de tiempo para reflexionar. Estos niños pueden prestar más atención a sus mensajes de texto que a su trabajo escolar. Ellos harán cualquier cosa que sea placentera sin tener en cuenta sus obligaciones o compromisos. Los niños con esta debilidad a menudo hacen las tareas escolares a toda velocidad,  y a menudo sacrifican la precisión o entregan trabajos incompletos.

 

Si su hijo necesita ayuda con esta habilidad, él o ella puede:

 

  • Interrumpir mucho, hablar excesivamente, hablar fuera de turno
  • No empezar a trabajar en la tarea hasta antes de irse a dormir
  • Tomar decisiones impulsivas que interfieren con las exigencias escolares
  • Apurarse para hacer las tareas sin leer las instrucciones o controlar el trabajo

 

Ser muy inconsistente, siguiendo las reglas un día si, pero el otro no

 

2. Control emocional – la habilidad de manejar las emociones al pensar en sus metas.

En estrecha relación con el control de los impulsos, el control emocional ayuda a las personas a mantener su mirada en la meta, incluso cuando suceden cosas dolorosas o inesperadas. Los niños que no pueden manejar sus emociones tienen problemas para aceptar la crítica. Se apresuran a decir que una situación es "injusta". Reaccionan de forma exagerada al perder en un juego o cuando les llaman la atención en clase. Tienen dificultades para completar las tareas escolares cuando están angustiados por algo.

 

Si su hijo necesita ayuda con esta habilidad, o puede que:

 

  • Se frustre con facilidad y renuncie rápidamente
  • Sea incapaz de tolerar las críticas o correcciones
  • Tenga dificultades para calmarse y hacer los deberes
  • Tenga problemas para aplazar el juego o sus actividades favoritas hasta que el trabajo esté completo

 

3. Flexibilidad — la capacidad para cambiar de estrategia o revisar los planes cuando las condiciones cambian.

Un niño que se comporta de manera inflexible, o es "rígido cognitivamente”, tiene dificultades cuando una rutina familiar se altera o cuando una tarea que parecía fácil se vuelve complicada. Este niño se siente frustrado cuando un primer intento de resolver un problema no tiene éxito. Él o ella es incapaz de ver otras maneras de realizar tareas habituales o de hacer otra elección, cuando la primera opción resulta impracticable.

 

Si su hijo necesita ayuda con esta habilidad, él o ella puede:

 

  • No tolerar un cambio de estrategia o de táctica
  • Tener dificultades con las tareas sin plazo definido, que requieren reflexión o la elección de un tema
  • Sentir pánico cuando hay mucho que recordar, o cuando el trabajo no parece llevar al éxito
  • Tener problemas con las transiciones

 

4. Memoria de trabajo — la capacidad de mantener la información en la mente y utilizarla para completar una tarea.

Los niños con deficiencias en la memoria de trabajo son incapaces de recordar y aplicar la información crucial para poder pasar a la siguiente etapa de una tarea. Titubean cuando una tarea requiere que se acuerden de una serie de instrucciones, que generen ideas en respuesta a las instrucciones, y luego deban expresar sus ideas. Simplemente “no se acuerdan” de la información.

 

Si su hijo necesita ayuda con esta habilidad, puede que:

 

  • Tenga problemas para seguir instrucciones, sobre todo cuando sólo se dan verbalmente
  • Tenga dificultades con la escritura y otras tareas complejas que requieren seguir múltiples pasos
  • No recuerde lo que se acaba de leer o explicar
  • Tenga problemas para tomar notas en clase
  • Se olvide los pasos para hacer una división larga, cuando se trata de resolver un problema matemático
  • Se olvide de llevar lo que necesita para la escuela o la clase

 

5. Auto-supervisión — la capacidad de supervisar y evaluar su propio desempeño.

Los niños que tienen dificultades para supervisarse a si mismos pueden no darse cuenta de que no están siguiendo las instrucciones hasta que alguien se los diga. Tienden a malinterpretar sus propios esfuerzos y a tener problemas para adaptar lo que están haciendo en base a críticas o pistas que se les dan. A menudo resultan completamente sorprendidos al recibir bajas calificaciones en una prueba o proyecto.

 

Si su hijo necesita ayuda con esta habilidad, él o ella puede:

 

  • Cometer errores aparentemente por descuido en matemáticas
  • Tener problemas para editar y corregir los trabajos
  • No darse cuenta cuando se fue por la tangente o no siguió las instrucciones
  • Perder de vista las metas y los propósitos
  • Saltearse preguntas de un examen sin darse cuenta
  • Hacer las cosas demasiado rápido o no prestar atención a los plazos y no tener tiempo suficiente para completar la tarea

 

6. La planificación y establecimiento de prioridades — la capacidad de crear pasos para alcanzar una meta y tomar decisiones sobre en qué concentrarse.

Los niños que tienen problemas para planificar y establecer prioridades se abruman fácilmente con tareas complejas con múltiples partes. No pueden imponer estructura y orden en sus ideas por sí mismos. Tienen problemas para pensar en los pasos necesarios para alcanzar una meta. Tienden a subestimar la complejidad de un proyecto y los requisitos de tiempo.

 

Si su hijo necesita ayuda con esta habilidad, puede que:

 

  • Llegue a clase sin estar preparado
  • Subestime la cantidad de tiempo y esfuerzo que llevará un proyecto
  • Se sienta abrumado al tratar de coordinar múltiples proyectos y clases
  • Tenga dificultad para identificar la idea principal o la información más importante sobre lo que lee o escucha

 

7. Inicio de una tarea (cómo comenzar) - la capacidad de reconocer cuándo es el momento de empezar a trabajar en algo y hacerlo sin dilación.

Un niño que es débil en este área tiene dificultades para iniciar las tareas y aplaza los proyectos hasta el último minuto. Este niño es a veces visto como perezoso o sin motivación, tenga en cuenta que este niño puede postergar las cosas porque él o ella realmente no saben cómo comenzarlas. Muchos niños que tienen dificultad para empezar también tienen problemas con la planificación y organización. Se abruman por todo lo que tienen que hacer, y entonces no hacen nada.

 

Si su hijo necesita ayuda con esta habilidad, él o ella puede:

 

  • Tener problemas para comenzar incluso después de haber recibido instrucciones y que se le haya pedido que empiece
  • Encontrar razones para no iniciar la tarea a la hora acordada
  • Ser incapaz de completar tres o cuatro trabajos uno después del otro
  • Tener dificultades para completar rutinas que requieren seguir varios pasos
  • Entregar las tareas tarde muy a menudo
  • Mirar fijamente un papel o pantalla, pero ser incapaz de comenzar a escribir

 

8. Organización - la capacidad de crear y mantener sistemas para saber dónde se encuentran la información o los materiales.

Esta habilidad está estrechamente vinculada a las habilidades 6 y 7: la planificación y el establecimiento de prioridades y el inicio de tareas. Los niños que carecen de capacidad de organización pierden permisos, hojas de tareas, cuadernos y libros de la biblioteca. No mejoran notablemente su capacidad de organización como consecuencia de su desorganización (por ejemplo, si pierden su tarea, reciben una calificación de reprobado). Los niños con pocas habilidades en este área pueden comprender el valor de la organización, pero son incapaces de descubrir maneras de llevar un registro de las cosas.

 

Si su hijo necesita ayuda con esta habilidad, él o ella puede que:

 

  • Haga la tarea pero no la entregue
  • Tenga problemas para organizar su trabajo y espacio habitable, materiales, documentos, y archivos de computadora
  • Vaya a clase sin los materiales necesarios
  • A menudo llegue tarde o, entregue tarde sus tareas
  • Haga un trabajo descuidado o incompleto

 

A medida que el trabajo escolar se hace más difícil y las expectativas son que los estudiantes sean más independientes, los niños con habilidades ejecutivas débiles se atrasan cada vez más.

 

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo?

Los padres, en colaboración con las escuelas, pueden ser de gran ayuda en la mejora de las habilidades ejecutivas de los niños. Tenga en cuenta, sin embargo, que no hay estrategias "de una talla única para todos" para mejorar estas habilidades. Debido a que cada niño tiene su propio camino de desarrollo y los hábitos cerebrales de pensamiento de cada niño tienen diferentes puntos fuertes y débiles, tendrá que trabajar con el maestro de su hijo para personalizar las estrategias que mejor satisfagan las necesidades de su hijo. Enseñarle  a su niño estas habilidades directamente, darle consuelo frecuentemente, e información clara y específica, es esencial. Puede que le resulte útil, como sugieren Joyce Cooper-Kahn y Dietzel Laurie en “Late, Lost and Unprepared” (Tarde, perdido y sin preparación), pensar en estrategias a corto y largo plazo.

 

  • Las estrategias a corto plazo se centran en la tarea en sí misma y en el ambiente del hogar en el que se llevará a cabo. Ayudan a su hijo a ser más exitoso en lo cotidiano. Esto, a su vez, reduce el riesgo de depresión, ansiedad y baja autoestima.
  • Las estrategias a largo plazo se centran en el fortalecimiento con el correr del tiempo, de las habilidades ejecutivas de su hijo para que él o ella se convierta en un adulto independiente y próspero.

 


 

Bonnie Z. Goldsmith ha trabajado en el campo de la educación a lo largo de su vida profesional. Tiene amplia experiencia como escritora, editora y maestra. 

Este artículo es posible gracias a una beca de la American Legion Child Welfare Foundation.

Esta traducción fue posible gracias al patrocinio de Charles Evans Foundation

Original: http://www.ncld.org/types-learning-disabilities/executive-function-disorders/executive-skills-your-child-with-learning-disabilities