¿Cómo modificamos las conductas poco adecuadas?

 

 

Tras mi experiencia con niños con TDAH, me pareció necesario hacer un artículo que nos diera algunas pistas sobre cómo podemos mejorar la conducta de estos niños.

Los modelos de conducta ayudan a modificar comportamientos que no son adecuados o conductas poco saludables como las derivadas de la ansiedad. Como sabemos, los niños con TDAH pueden desarrollar conductas poco apropiadas y esto vinculado a los problemas típicos del desarrollo madurativo de cada edad, puede desembocar en problemas en el clima familiar.

Uno de los modelamientos más populares es el condicionamiento clásico de Paulov, proceso a través del cual, una persona aprende a responder a un estimulo frente al que antes no reaccionaba (estimulo condicionado) gracias a una relación temporal de dicho estimulo con otro (estimulo incondicionado) que si provoca en la persona una respuesta de forma natural. Por ejemplo:

Cuando en casa una madre escucha música (estimulo condicionado) solamente cuando está realizando la comida (estimulo incondicionado), en este caso el hijo, va a asociar la música con la comida, ya que él está acostumbrado a que a su madre le gusta escuchar música mientras prepara la comida, en este proceso si el niño está encerrado en su cuarto y llega a escuchar que su madre pone música se va a dar cuenta de que la comida se está preparando.

 

En el caso de un niño con TDAH: si asocia leer con algo negativo, originaremos que no quiera leer en otras ocasiones. Por tanto, tendremos que provocar en el niño un sentimiento favorable en el momento de la lectura, buscando que relacione esto con leer, para que lo repita de forma autónoma.

El condicionamiento clásico se propone principalmente para tratar la ansiedad, las fobias etc.

Algunas técnicas basadas en el condicionamiento clásico son:

  • La Desensibilización Sistemática, que consiste en enseñar al niño a enfrentarse, de manera gradual, a las fuentes estimulares de determinadas conductas poco adaptativas, como la ansiedad. Los principales componentes del procedimiento son:
  • Entrenamiento en  la relajación muscular.
  • Establecimiento de una jerarquía de las situaciones o estímulos de ansiedad, ordenados de acuerdo al grado de ansiedad que el sujeto estima que le provocan.
  • Presentación gradual en imaginación o en vivo de los estímulos evocadores de ansiedad.
  • La inhibición reciproca que busca el condicionamiento del estimulo que provoca una respuesta condicionada indeseable a otra reacción positiva. Por ejemplo: Si el niño puede tener su juguete favorito su primer día de escuela, ayudara a que disminuya el grado de  ansiedad.
  • La Implosión (usando estímulos imaginarios), la Inundación (usando estímulos reales) y la Inoculación de Estrés (Con situaciones de pensamiento), siendo técnicas que se basan en la exposición continuada a un estimulo provocador de ansiedad, mientras se previene la aparición de respuestas de evitación y se dota al niño de recursos para sobrellevar la situación. Son técnicas que se deben de utilizar con la orientación de un profesional.
  • Sin embargo uno los modelamientos más efectivos es el condicionamiento operante, que lo que hace es aumentar la probabilidad de que una persona actué de una forma determinada en función de las consecuencias que se derivan de hacerlo.

Se consideran las siguientes posibilidades:

  • Aumentamos la probabilidad de que  la  conducta se repita mediante el refuerzo, que puede ser:
  • Refuerzo Positivo: Dar un premio
  • Refuerzo Negativo: Quitar algo que no le gusta al niño.
  • Disminuye la probabilidad de que la conducta se repita mediante el castigo, que puede ser:
  • Castigo Positivo: Darle algo que no le gusta
  • Castigo Negativo: Quitarle algo que le gusta.

Algunas técnicas relacionadas con el condicionamiento operante son:

  • El contrato de conductas, es decir, establecer la previsión de contingencias positivas y negativas de determinadas conductas.
  • El tiempo Fuera, en la que un comportamiento inapropiado tiene como consecuencia la ubicación del niño en un contexto en donde no puede obtener ningún reforzador.


Otras técnicas positivas para el control de la conducta de los niños con TDAH son las basadas en el aprendizaje observacional referido al entrenamiento de habilidades sociales. También hay que mencionar técnicas como el autorregistro, donde el propio niño observa su conducta y le ayuda a modificarla.

Todas estas técnicas son algunas de las que nos podrán ayudar a mejorar la conducta de vuestros hijos, pero lo principal es que os dejéis asesorar por un profesional que os guíe en la evolución satisfactoria de aquellos conflictos más severos. Además no olvidéis que la comunicación y un clima familiar cálido y afectivo os ayudaran a que la eficacia de estas técnicas, sean más positivas.

Bibliografía:

"Fundamentos de la intervención Psicopedagógica"  de Ángel Fernández Hernández, Docente de la Universidad de Cantabria.


Bibliografía.

TDAH en el aula: Guía para docentes. Fundación CADAH.