10 consejos en el abordaje del TEA

Por Ignacio Wettling Carpio

Una de los mayores temores de un profesional de la salud dedicado a la rehabitación, es el verse enfrentado al tratamiento de menores pertenecientes al Espectro Autista (TEA). Mas allá de los temores que vienen derivados de los mitos sobre el tema, tales como el que las personas con TEA no presentan emociones, son agresivas o que su condición es producto del mal manejo  (Vea aqui un revisión sobre los mas comunes), una de los temores mas frecuentes es el sentir que el manejo conductual en esta población es extremadamente difícil y que los resultados posibles de cualquier trtamiento, si es que los hay, son pocos y de escaso valor funcional. Si bien esto desgraciadamente en ocasiones puede llegar a ser cierto, depende de un sinnúmero de factores como la presencia/ausencia de una patología de base, inicio e intensidad y tipo de tratamiento, apoyo familiar, etc. Lo anterior no es la excepción para los especialistas del lenguaje, por lo que acá van una serie de tips que pueden ser de ayuda en el abordaje de estos menores

1.- Enfocarse en la comunicación y no el lenguaje: Si bien en la actualidad es ampliamente aceptado que el trabajo no debe restringirse a promover la aparición y desarrollo del habla, en menores pequeños tiende a perderse tiempo valioso en este aspecto, cuando lo central debería ser el promover la aparición de conductas comunicativas intencionales.

2.- Maximizar el feedback y el contacto no verbal: Para la adquisición de habilidades fundamentales como la mirada recíproca y el compartir estados atencionales con un otro, el terapeuta debe promover el contacto cara a cara y mostrar reacciones no verbales consistentes que permitan al niño el ser conscientes de que sus conductas tienen un efecto en los demás.

 3. No restarle atención a alteraciones del lenguaje formal: Si bien en los menores con TEA, los déficits centrales y mas devastadores son de origen pragmático, a veces la presencia de dificultades en el ámbito morfosintáctico o fonológico también pueden afectar de manera importante el rendimiento comunicativo del niño por lo que deben ser tratadas.

4.- Tener objetivos claros o al menos una idea clara de que se va a trabajar: En algunos modelos de tratamiento los objetivos son claros y están my delimitados, pero en otros, de base mas sociopragmática esto no es tan explícito, lo cual no es malo siempre y cuando se tenga claridad en que estadio evolutivo se encuentra el niño y hacia donde se quiere llegar.

5.- Respetar el perfil sensorial del menor: Las personas con TEA presentan perfiles sensoriales caracterizados por hipo e hiperrespuestas a estímulos, siendo común la preferencia por elementos de carácter mas bien visual y rechazo a estímulos de carácter mas auditivo. Si bien esto varía de niño a niño, es importante tenerlo en cuenta. Por ejemplo, un menor condefensibilidad táctil, es probable que presente rechazo si el terapeuta desea tomar su mano y modelar una conducta por lo que el abordaje deberia ser a través de aproximaciones sucesivas.

6.- Adaptar el output linguistico al input del niño: Muchas veces la intervención se basa excesivamente en que el terapeuta da constantes instrucciones al menor, y/o le explicitaa situaciones en utilizando un lenguaje de alta complejidad que esta lejos de las competencias comprensivas del menor. Esto debe evitarse en la medida de lo posible ya que solo creará confusión y rechazo en el niño, por lo que el especialista debe adaptar su estilo comunicativo siempre que sea necesario.

7.- Promover la imitación: Pese a que en ciertas situaciones la imitación como habilidad puede verse como algo poco natural y forzado, no se debe olvidar que muchas personas con TEA presentan un déficit importante en este aspecto.  Dado que la imitación en un marco social es una las herramientas de aprendizaje mas importantes en la infancia, debe ser un aspecto importante de la terapia.

8.- Promover la regulación emocional: El menor debe estar motivado y orientado a la terapia en forma positiva ya que si esto no ocurre, es difícil que pueda engancharse en la interacción y ne la actividad. Esta regulación emocional se debe basar en un vínculo seguro por lo que el terapeuta debe ser no invasivo, tolerante y receptivo con el menor

9.- Utilizar actividades predecibles: Un error que se comete a menudo es el cambiar constantemente el formato/tipo de actividad o material con el fin de que la terapia no sea “aburrida”. En personas con TEA se deben realizar actividades compartidas que tengan un formato estable, para que puedan ser predecibles, y a esta estructura se le deben ir realizando cambios pequeños para irlas complejizando en forma gradual.

10.- Utilizar modelos basados en evidencia: No todos los tratamientos son efectivos/eficientes/eficaces a la hora de intervenir comunicación (pinche acá para ver un listado) por lo que el terapeuta debe utilizar su jucio clínico para valorar que métodos serán los mas adecuados para un niño en particular (los métodos no sirven para todos los niños) en un detemrmiado momento de su desarrollo (los métodos pueden ir cambiando en un mismo niño a través del tiempo).

Junto a las anteriores, se podrían agregar otras recomendaciones no menos importantes de carácter mas general como el incluir a la familia, el aprovechar las situaciones naturales donde se desenvuelve el menor, o el trabajar de manera estrecha con el resto del equipo multiprofesional pero quizás al mas importante es el desarrollo de habilidades “blandas” mas alla de las competencias clínicas esperadas, ya que en ellas muchas veces radica el  éxito del tratamiento.

flgo. Ignacio Wettling Carpio

Fonoaudiólogo egresado de la Universidad de Chile en 1995. Cursa entre los años 1999 y 2000 el Postítulo de Terapia de las Artes con Mención en Musicoterapia . Durante toda su carrera profesional ha trabajado con menores con Trastornos Profundos y Generalizados del Desarrollo en diversos Centros especializados. Docente de pregrado en diversas Universidades como la UNAB, la U. Autónoma y actualmente la U. Mayor, sede Temuco. Magíster © en Retos Mùltiples UMCE. Es Magíster en Trastornos del Lenguaje U. de Talca. Además ha participado como docente de Postgrado en la Universidad de Talca, la U. Finis Terrae, la Universidad de Valparaíso y últimamente la Universidad Católica de Temuco. Sus intereses son la neuropsicología del lenguaje, los Trastornos del desarrollo y el leer y componer música en sus ratos libres