El trastorno específico del lenguaje

 

¿Qué es el trastorno específico del lenguaje?

 

El trastorno específico del lenguaje, TEL (Specific Language Impairment, SLI) es un trastorno que retrasa la adquisición del lenguaje en niños que no tienen pérdida de audición ni ninguna otra causa de retraso en su desarrollo. El trastorno específico del lenguaje también se conoce como trastorno del desarrollo del lenguaje, retraso en el lenguaje o disfasia de desarrollo. Es una de las discapacidades del aprendizaje más comunes durante la niñez, que afecta aproximadamente del 7 al 8 por ciento de los niños en el jardín de infancia. El impacto del TEL persiste en la edad adulta.

¿Cuál es la causa del trastorno específico del lenguaje?

La causa del TEL se desconoce, pero los descubrimientos recientes sugieren que tiene un fuerte vínculo genético. Es más probable que los niños con el trastorno específico del lenguaje tengan padres y hermanos que también han tenido dificultades y retrasos en el habla, comparados con niños sin este trastorno. De hecho, del 50 al 70 por ciento de los niños con el TEL tienen al menos un miembro de la familia con el mismo trastorno.

¿Cuáles son los síntomas del trastorno específico del lenguaje?

Los niños con el TEL a menudo empiezan a hablar tarde y quizás no digan ninguna palabra hasta que cumplan los 2 años de edad. A los 3 años, es posible que hablen pero sin que se les entienda. A medida que crecen, los niños con el TEL tendrán dificultad para aprender nuevas palabras y conversar. Tener dificultad para usar verbos es algo muy típico del TEL. Los errores más comunes de un niño de 5 años de edad con el TEL incluyen omitir la “s” al final de los verbos conjugados en presente, no pronunciar la terminación de los verbos en pasado, y hacer preguntas sin los verbos auxiliares “ser” o “hacer”. Por ejemplo, en lugar de decir “Tú montas a caballo”, un niño con el TEL dirá “Tú monta a caballo”. En lugar de decir “Se comió la galleta”, un niño con el TEL dirá “Se come la galleta”. En lugar de decir “¿Por qué está llamándome?”, un niño con el TEL dirá “¿Por qué llamándome?”.

¿Cómo se diagnostica el trastorno específico del lenguaje en los niños?


Una de las primeras personas que sospechará que un niño podría tener el TEL suele ser un padre o un maestro de preescolar o de la escuela primaria. En el diagnóstico pueden participar varios profesionales del habla y del lenguaje, incluyendo un fonoaudiólogo o patólogo del habla-lenguaje (un profesional de la salud capacitado para evaluar y tratar a niños con problemas del habla o del lenguaje). Las habilidades en el lenguaje se miden usando herramientas de evaluación que determinan la capacidad del niño de construir frases y mantener las palabras en el orden correcto, el número de palabras en su vocabulario y la calidad de su lenguaje hablado. Hay una cantidad de pruebas disponibles comercialmente específicamente diseñadas para diagnosticar el TEL. Algunas de las pruebas usan interacciones entre el niño y títeres u otros juguetes. De esta manera, se pueden evaluar las normas específicas de la gramática, especialmente el uso incorrecto de los tiempos verbales. Estas pruebas se pueden utilizar con los niños de 3 a 8 años de edad y son especialmente útiles para identificar a los niños con el TEL, en cuanto entran en la edad escolar.

¿Qué tratamientos hay disponibles para el trastorno específico del lenguaje?

Debido a que el TEL afecta la lectura, también afecta el aprendizaje. Si no se trata a tiempo, puede afectar el rendimiento de un niño en la escuela. Puesto que las primeras señales del TEL a menudo se presentan a los 3 años de edad, se pueden dedicar los años de preescolar para prepararlos para el jardín de infancia, con programas especiales diseñados para enriquecer el desarrollo del lenguaje. Este tipo de programa educativo puede incluir a niños con niveles normales de desarrollo que sirvan como modelos para los niños con el TEL, y actividades que fomenten los juegos de roles y el trabajo en equipo. También puede incluir lecciones prácticas para explorar un vocabulario nuevo e interesante. Es posible que algunos padres también deseen que su hijo vea a un patólogo del habla-lenguaje para que evalúe sus necesidades específicas, proporcione actividades estructuradas y recomiende materiales para enriquecer su desarrollo en el hogar.

¿Qué investigaciones se están llevando a cabo sobre el trastorno específico del lenguaje?

El Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD, por sus siglas en inglés) apoya una amplia variedad de investigaciones para comprender las bases genéticas del TEL y la naturaleza de los déficits del lenguaje que lo causan, y mejorar el diagnóstico y el tratamiento de los niños con el TEL.

 

  • Investigación genética. Un investigador apoyado por el NIDCD identificó recientemente una mutación en un gen del cromosoma 6, llamado gen KIAA0319, el cual parece tener un papel clave en el TEL. La mutación contribuye al desarrollo de otras discapacidades del aprendizaje como la dislexia, algunos casos de autismo y trastornos auditivos del habla (trastornos en los cuales los sonidos del habla no se producen, o se producen o usan incorrectamente). Este hallazgo apoya la idea de que las dificultades en el aprendizaje del lenguaje pueden venir de los mismos genes que influyen en las dificultades con la lectura y comprensión de textos impresos. También se están explorando otros genes potencialmente influyentes.

 

  • Investigación en niños bilingües. Las pruebas estandarizadas que los patólogos del habla-lenguaje utilizan en las escuelas americanas para la detección de alteraciones del lenguaje se basan en las fases típicas del desarrollo del lenguaje en inglés. Durante estas pruebas, los niños bilingües son más propensos a obtener resultados en el rango de riesgo. Por eso, resulta difícil distinguir entre los niños que tienen dificultades para aprender un nuevo idioma y los niños con verdaderos trastornos del lenguaje. Después de estudiar un grupo numeroso de niños hispanos que hablan inglés como segunda lengua, un grupo de investigadores financiados por el NIDCD ha desarrollado una prueba de diagnóstico de lenguaje dual para identificar a los niños bilingües con trastornos del lenguaje. Actualmente se está probando en un grupo de niños de 4 a 6 años de edad y luego se ampliará a niños de 7 a 9 años de edad. El mismo equipo de investigación también está probando un programa de intervención con un pequeño grupo de niños con el TEL que son bilingües y están en primer grado, para encontrar técnicas y estrategias que les ayuden a tener éxito a nivel académico.

 

  • Investigaciones para el diagnóstico. Los niños con el TEL tienen problemas importantes de comunicación que son también característicos de la mayoría de los niños con algún trastorno del espectro autista, TEA (Autism Spectrum Disorders, ASD). Las deficiencias en la comprensión y la adquisición del lenguaje hablado son comunes en ambos grupos. Nadie sabe todavía si existen señales tempranas en el desarrollo que pudieran indicar o predecir los trastornos del lenguaje y que, potencialmente, permitan la identificación e intervención temprana de estos niños. El NIDCD está financiando actualmente a investigadores en busca de marcadores de riesgo asociados con el TEL y TEA, que podrían ser señal de futuros problemas en el habla y la comunicación. Los investigadores están observando un grupo de niños de 6 meses a 1 año de edad que, debido a antecedentes familiares, corren riesgo de tener el TEL o TEA. Los investigadores están recopilando datos a través de mediciones de la conducta de los niños, su capacidad de seguimiento con los ojos y sus condiciones neurofisiológicas, así como mediciones generales de su desarrollo cognitivo y cerebral. Observarán a estos niños hasta que cumplan tres años de edad para ver si existe algún indicador específico del TEL o del TEA, o que pueda predecir el desarrollo de alguno de estos trastornos. Los resultados de esta investigación podrían tener una influencia importante en el desarrollo de nuevos enfoques para la detección y el diagnóstico temprano del TEL y del TEA.

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