Socialización de género entre pares en niños y niñas de corta edad

Laura D. Hanish, PhD, Richard A. Fabes, PhD

T. Denny Sanford School of Social and Family Dynamics, Arizona State University, EE.UU.

Septiembre 2014

Introducción

Para la época en que los infantes tienen alrededor de 3 años, ya han comenzado a formar su identidad de género.1 En otras palabras, son conscientes del hecho de que son niños o niñas y de que hay ciertos comportamientos, actividades, juguetes e intereses que son más comunes entre niños o entre niñas. A esta edad las diferencias de género en los comportamientos y los patrones de interacción de los infantes también comienzan a hacerse notables. Por ejemplo, los niños son más activos físicamente y juegan en espacios más amplios que donde lo hacen las niñas. En cambio, las niñas son más dóciles,  prosociales y juegan más cerca de los adultos que los niños.2 Una manera importante cómo los infantes aprenden de los papeles de género y desarrollan comportamientos y actitudes tipificados por género es a través de las interacciones con sus pares.3

Problemática

En la medida que los niños pasan el tiempo con otros niños, se van pareciendo más. Con el tiempo, los infantes que son amigos entre sí tienden a llegar a ser más parecidos entre sí de lo que el simple azar hubiera predicho. Esto es pertinente en cuanto al desarrollo de género – el comportamiento basado en el género de los infantes se vuelve más parecido a los de aquellos con quienes pasan el tiempo.4 Se han usado dos procesos para explicar esta similitud. Primero, los infantes prefieren jugar con los pares que son parecidos a ellos. Así, las niñas pueden elegir otras niñas porque comparten intereses y actividades parecidas. Segundo, los niños pueden llegar a parecerse a sus amigos debido a influencias, o la tendencia de los comportamientos e intereses de propagarse a través de los vínculos sociales con el tiempo. La distinción entre los efectos de la selección y de la influencia, requiere identificar exactamente con quiénes los infantes juegan  y cómo sus interacciones con sus pares afectan su comportamiento y desarrollo. Esto no es fácil porque se necesitan datos longitudinales detallados sobre relaciones sociales y características individuales – algo que es muy exigente, costoso y difícil de obtener.

Preguntas claves de la investigación

Hay varias preguntas importantes respecto a la investigación en esta área. Éstas incluyen:

  1. ¿Cómo los infantes socializan sus comportamientos como niños y como niñas? ¿Qué hacen los infantes para que se estimule o se desestimule los comportamientos basados en el género?
  2. ¿Qué hace que los infantes sean susceptibles a la socialización de género entre pares?
  3. ¿Cuáles son los beneficios y costos de la socialización de género entre pares?

Resultados de la investigación

Desde temprana edad, los infantes están interesados en sus pares y establecen relaciones significativas con ellos.5 En la medida en que los niños pasen más tiempo  interactuando con sus pares, más tienen oportunidades de socializarse  estimulando o desestimulando comportamientos específicos, mediante la modelización o la creación de normas que guíen los comportamientos de los infantes. El género es predominante en las identidades propias de los infantes de corta edad y en las percepciones de los otros, y además socializan entre ellos sus comportamientos basados en el género. Esto puede suceder directamente. Por ejemplo, un infante puede decirle a otro infante  que una actividad específica es adecuada para un género o para otro (por ejemplo, “Las muñecas son para las niñas” o “No se permiten niños en nuestro fortín”). O puede suceder indirectamente. Por ejemplo, mientras más tiempo pasan los infantes con sus pares,  más parecidos son entre sí con respecto a los intereses, comportamientos y estilos de interacción común.4

Para ilustrar esto, en estudios realizados en los EE. UU., los investigadores han descubierto que mientras más tiempo pasen los niños (varones) jugando con otros niños, más parecidos a los niños se vuelven. En otras palabras, lo niños que juegan frecuentemente con otros niños se vuelven más activos, más dominantes, y más agresivos. Asimismo, las niñas que juegan más frecuentemente con otras niñas empiezan a comportarse de manera más típica para las niñas.6 Y esto pasa en un periodo de tiempo relativamente corto – en el curso de apenas unos cuantos meses. Por ejemplo, en el otoño del año escolar, los investigadores notaron pocas y pequeñas diferencias en los comportamientos de juegos de niños y niñas (edad promedio = 53 meses). Pero para finales del año escolar unos meses después, los niños y las niñas fueron notablemente más diferentes y más tipificados en cuanto a género en sus actividades de juego y comportamiento. Esto tuvo que ver con la cantidad de tiempo que pasaron jugando con sus pares del mismo sexo; mientras más lo hacían en el otoño, más tipificados en cuanto a género se encontraban en la primavera.6

Los niños y las niñas pasan una gran cantidad de tiempo jugando con sus pares del mismo sexo y relativamente poco tiempo jugando con sus pares del otro sexo.6,7 Este patrón se conoce como segregación de géneros.8 La segregación de géneros comienza alrededor de la edad de 2.5 a 3 años y aumenta en fuerza e intensidad a lo largo de los años de la escuela primaria.9 Como resultado de ello, es más probable que los infantes sean socializados por pares del mismo género. Esto significa también que los niños y las niñas tienen experiencias distintas y aprenden destrezas, habilidades e intereses en sus interacciones con pares del mismo sexo. Los niños aprenden cómo entenderse y jugar de manera efectiva con otros niños. En cambio, las niñas aprenden cómo influir en otras niñas y jugar con ellas de forma colaborativa.10 Con el tiempo, estas preferencias de pares del mismo género se refuerzan, consolidando la segregación de géneros y la promoción de comportamientos e intereses tipificados por género. Este ciclo de segregación de géneros, por un lado, hace que sea menos probable que las niñas y los niños interactúen y aprendan los unos de los otros, y, por otro lado, promueve creencias, actitudes y sesgos estereotipados de género acerca y hacia el otro sexo.11

Brechas de la investigación

Por el momento sabemos muy poco sobre cómo  exactamente los pares socializan los comportamientos de las niñas y los niños de corta edad. Sin embargo, se sabe mucho más acerca de la socialización entre pares del mismo género que acerca de cómo socializan los pares de géneros opuestos. Para comprender cómo los pares socializan los comportamientos de niñas y niños de corta edad, se puede capacitar observadores independientes para determinar cuándo los infantes están interactuando, con quiénes están interactuando, y qué están haciendo juntos.12 Por ejemplo, es posible que los observadores vean los entornos o las circunstancias  que faciliten las interacciones con los pares, independientemente de si los infantes juegan con niñas, niños o con ambos, y qué niñas y niños toman parte. También es posible que noten si los infantes están dedicados a actividades típicas de cada género (o sea, actividades más frecuentes en su género. Para niñas, por ejemplo, jugar con muñecas, y para los niños jugar con camiones) o por comportamientos de género (por ejemplo, comportamientos físicamente activos o tranquilos), si los pares estimulan o desestimulan los comportamientos de los infantes, y cómo los infantes responden a las reacciones de sus pares (por ejemplo, aumentar o disminuir el comportamiento determinado, discutir, etc.). Se necesitan estudios longitudinales, en los cuales los niños sean  observados y sometidos a seguimiento a lo largo del tiempo, para comprender mejor  la socialización entre pares del mismo género y del otro género.

Conclusiones

Cuando los niños se reúnen, hay oportunidades para que se socialicen, dentro de los lineamientos del género. Estas investigaciones y conclusiones relacionadas con la socialización entre pares del desarrollo de género en  infantes de corta edad, sugieren que los niños y las niñas crecen en mundos sociales aparte, donde raramente tienen la oportunidad de aprender acerca del otro o el uno del otro.2,4,8Además, hay algunas especulaciones en el sentido de que esta separación y falta de entendimiento se trasladan a la futuras relaciones de masculino-femenino en la adolescencia y en la edad adulta.2 Básicamente, los infantes desarrollan habilidades para interactuar con miembros de su propio género, pero las oportunidades para desarrollar habilidades para interactuar confortable y efectivamente con el otro género son más limitadas. La segregación de género, sea motivada por los infantes o por los adultos, puede llegar a ser problemática, porque los niños crecen en una sociedad integrada por géneros. Los entornos de familias, escuelas y vecindarios, y lugares de trabajo incluyen miembros de ambos géneros. Para tener éxito a través de toda la gama de entornos en los que se encontrarán, los infantes deben ser capaces de interactuar y relacionarse de manera efectiva tanto con hombres como con mujeres.

Implicaciones para los padres, los proveedores de servicios y los responsables de la formulación de políticas

Se les aconseja a los padres, proveedores de servicios y los responsables de formular políticas para que ayuden a los infantes de corta edad a estructurar y organizar sus interacciones con sus pares para maximizar los beneficios de la socialización entre pares. Esto es especialmente importante para las interacciones con pares del otro género. Una manera como se puede hacer esto es proveer las oportunidades para que los infantes puedan jugar positivamente tanto con niños como con niñas en grupos de géneros mixtos. Los grupos de géneros mixtos pueden proveer un lugar seguro para aprender acerca de las similitudes y diferencias entre géneros y para el desarrollo de habilidades que permitan a los infantes interactuar de manera efectiva con tanto niños como niñas.

También es importante reconocer que las influencias de pares asociados con la segregación contribuyen a las diferencias de género en los comportamientos y actitudes de los infantes. La separación de los niños y las niñas exagera estas diferencias, pero algunas personas malinterpretan este hecho. Por ejemplo, algunos autores plantean que los niños y las niñas son tan diferentes entre sí hasta el punto que se les debe enseñar en salones de clases por separado – uno para niños y otro para niñas.13,14 Desafortunadamente, estos autores no comprenden que es la socialización entre pares dentro de los grupos segregados por género, lo que contribuye a las diferencias entre niños y niñas, en primer lugar, y que la separación de ellos en los salones de clase sólo consolidará y reforzará los comportamientos y diferencias, tipificados por género.11,15,16Además,  los salones de clases segregados por género como tales, no conllevan a mejoras en aprendizaje y en logros.17 Los esfuerzos deben ser dirigidos hacia la búsqueda de maneras de reunir niños y niñas para que tengan experiencias positivas compartidas y desarrollen una mejor comprensión, apreciación y respeto mutuos.18

Referencias

  1. Ruble DN, Martin CL, Berenbaum S. Gender development. In: Damon W, ed. Handbook of child psychology. Vol 3. New York: Wiley; 2006:858-932.
  2. Maccoby EE. The two sexes: Growing up apart, coming together. Cambridge, MA: Belknap Press; 1998.
  3. Fabes RA, Hanish LD, Martin CM. The next 50 years: Considering gender as a context for understanding young children's peer relationships. Merrill-Palmer Quarterly. 2004;50:260-273.
  4. Martin CL, Kornienko O, Schaefer D, Hanish LD, Fabes RA, Goble P. The role of peers and gender-typed activities in young children’ peer affiliative networks: A longitudinal analyses of selection and influence.Child Development. 2013;84:921-937.
  5. Rubin KH, Bukowski WM, Parker JG. Peer interactions, relationships, and groups. In: Damon W, ed.Handbook of child psychology. Vol 3. New York: Wiley; 2006:619-700.
  6. Martin CL, Fabes RA. The stability and consequences of young children’s same-sex peer interactions.Developmental Psychology. 2001;37:431-446.
  7. Fabes RA, Martin CL, Hanish LD. Young children's play qualities in same-, other-, and mixed-sex peer groups. Child Development. 2003;74(3):921-932.
  8. Mehta CM, Strough J. Sex segregation in friendships and normative contexts across the life span.Developmental Review. 2009;29(3):201-220.
  9. Maccoby EE, Jacklin CN. Gender segregation in childhood. In: Reese HW, ed. Advances in child development and behavior. Vol 20. Orlando, FL: Academic Press; 1987:239-287.
  10. Leaper C. Exploring the consequences of gender segregation on social relationships. In: Leaper C, ed.Childhood gender segregation: Causes and consequences. San Francisco: Jossey-Bass; 1994:67-86.
  11. Fabes RA, Martin CL, Hanish LD, Galligan K, Pahlke E. Gender segregated schooling: A problem disguised as a solution. Educational Policy. In press.
  12. Hanish LD, Martin CL, Fabes RA, Leonard S, Herzog M. Exposure to externalizing peers in early childhood: Homophily and peer contagion processes. Journal of Abnormal Child Psychology.2005;33(3):267-281.
  13. Gurian M, Henley P, Trueman T. Boys and girls learn differently!: A guide for teachers and parents. New York, NY: Jossey-Bass; 2001.
  14. Sax L. Why gender matters: What parents and teachers need to know about the emerging science of sex differences. New York, NY: Doubleday; 2005.
  15. Halpern DF, Eliot L, Bigler RS, et al. The pseudoscience of single-sex schooling. Science.2011;333:1706-1707.
  16. Galligan KM, Fabes RA, Martin CL, Hanish LD. Gender differences in young children’s play qualities in gender-segregated and gender-integrated peer interactions. Paper presented at: biennial meeting of the Society for Research in Child Development; April, 2011; Montreal, Quebec, Canada.
  17. Bigler RS, Signorella ML. Single-sex education: New perspectives and evidence on a continuing controversy. Sex Roles. 2011;65(9-10):659-669.
  18. Martin CL, Fabes RA, Hanish L, et al. The sanford harmony program: Program description and preliminary findings. Gender Development Research Conference,. San Francisco, CA2012, April.

Para citar este artículo:

Hanish LD, Fabes RA. Socialización de género entre pares en niños y niñas de corta edad. En: Tremblay RE, Boivin M, Peters RDeV, eds. Martin CL, ed. tema. Enciclopedia sobre el Desarrollo de la Primera Infancia [en línea]. http://www.enciclopedia-infantes.com/genero-socializacion-temprana/segun-los-expertos/socializacion-de-genero-entre-pares-en-ninos-y. Publicado: Septiembre 2014 (Inglés). Consultado: 27/06/2018.