Trastornos Alimenticios: Miedo a engordar y a crecer / por : Natalia Salas Tejada Psicóloga Universidad Gabriela Mistral / Ceril. Agosto 2005

Los trastornos alimenticios parecen estar de moda, existen alarmantes reportes de pre-adolescentes y adolescentes en colegios presentándolos, pareciera incluso que por "contagio". Algunos establecimientos educacionales se han visto en la obligación de situar cuidadores en los baños para evitar los vómitos de sus alumnas. Pero no sólo las púberes y adolescentes sufren trastornos de alimentación. Lo que durante un tiempo se consideró una enfermedad que afectaba mayoritariamente a este grupo etario, se está haciendo cada vez más frecuente en mujeres adultas, cada vez mayores y a su vez, hay inicios a edades más precoces.


Son trastornos tremendamente graves, que se tratan de mucho más que de estética y que ponen en gran riesgo la vida de las que las sufren: muchas pacientes mueren por las complicaciones físicas que se adquieren. Son enfermedades que arrastran a las que las sufren y a sus familias por un largo y difícil camino.


¿Qué son los trastornos alimenticios? ¿Cómo afectan la salud física y psicológica? ¿Cómo identificarlos en alguien cercano? ¿Cuáles son los factores de riesgo?

Los trastornos alimenticios, como son señalados en el DSM IV, son dos, la Anorexia nerviosa y la Bulimia nerviosa. Ambas enfermedades comparten un elemento central: un intenso e irracional miedo a subir de peso. Ambas enfermedades se dan también mayoritariamente en mujeres.

La anorexia se caracteriza porque quienes la sufren se niegan a mantener su peso dentro de los valores mínimos aceptados. Para mantener bajo su peso, establecen un rígido control sobre su ingesta de alimentos, restringiéndolo progresivamente hasta que éste es ínfimo, es decir, comen muy poco y algunos días, nada (ayuno). La palabra anorexia proviene del griego: an significa privación y órexis, apetito, por lo tanto sería una privación del apetito. Existen dos tipos de anorexia, la no purgativa, que se caracteriza por la restricción alimentaria y en algunas pacientes ejercicio físico para lograr mantener el bajo peso; y la compulsiva/purgativa, en la que la persona recurre regularmente a atracones, purgas o ambos. Las purgas consisten en la auto provocación de vómito o utilización de diuréticos, laxantes o enemas en exceso.

Por su parte, la bulimia se caracteriza la presencia de atracones recurrentes, seguidos de medidas para deshacerse de los alimentos, la más frecuentes son los vómitos autoprovocados y laxantes, enemas, ejercicio excesivo y periodos de ayuno. Los atracones consisten en la ingesta de una gran cantidad de alimento en un pequeño lapso de tiempo (por ejemplo, 2 horas) y se acompaña de una sensación de no tener control "no puedo parar de comer". La palabra Bulimia deriva del griego boúlimos, donde boús sería buey, y limós significaría hambre. Podríamos decir entonces que es como un "hambre de buey", lo que representa el gran afán de éstas pacientes de ingerir grandes cantidades de alimentos.


Se distinguen también dos subtipos de bulimia, la purgativa, en la que la persona presenta conductas recurrentes de vómito autoprovocado y utilización laxantes, diuréticos y enemas. Luego está la no purgativa, en la que la persona no vomita pero si utiliza el ayuno y el ejercicio. En éste último caso, lo que lo diferencia de la anorexia purgativa es básicamente la presencia de los frecuentes atracones con sensación de descontrol y, por sobre todo, las dos enfermedades se diferencian por el hecho de que las bulímicas mantienen su peso dentro de los rangos normales o por encima de lo normal. Esto último hace que la bulimia sea una enfermedad que las pacientes logran esconder por mucho más tiempo.


Ambos trastornos comprometen seriamente el funcionamiento saludable del cuerpo y sus complicaciones pueden llevar hasta la muerte. Los problemas físicos son variados, algunos de ellos son:

    1. - Amenorrea (ausencia de menstruación), lo que a largo plazo puede afectar su posibilidad de ser mamás.
    2. - Inadecuada regulación de la temperatura corporal por lo que experimentan mucho frío
    3. - Caída del pelo y aparición de "lanugo" (fino vello que aparece en zonas del cuerpo donde no suele haber vellosidad)
    4. - Enlentecimiento del metabolismo y molestias gastrointestinales.
    5. - Debilidad muscular y deshidratación.
    6. - Agrandamiento de las glándulas parótidas en las pacientes que vomitan, lo que da un aspecto "regordete" en la cara (que se revierte al dejar de vomitar)
    7. - Empobrecimiento de la calidad dental y salud bucal en las pacientes que vomitan.
    8. - Alteraciones hidroeléctricas, que representan una de las alteraciones más graves en el caso de las bulímicas. La falta de potasio en la sangre que se produce por los vómitos puede llevar a arritmias cardíacas que pueden desencadenar en un paro cardíaco.
    9. - En las bulímicas disminuye la presión arterial y pueden producirse bronquitis o neumonías aspirativas, ya que en ocasiones se aspiran pequeñas cantidades al autoinducir el vómitos.
    10. - Disminución del calcio y debilitación de los huesos.

Pero no sólo el cuerpo se ve afectado, las afecciones anímicas de las personas con trastornos de alimentación son graves. El síndrome de inanición, que es aquél que se produce por la privación de alimentos, trae consigo sensaciones de inseguridad, irritabilidad, desesperanza, descontrol, dificultad en disfrutar de lo que antes disfrutaban. Además se presentan pensamientos obsesivos acerca de la comida que restringen su vida psíquica, emocional, social, etc. Las personas con anorexia o bulimia empiezan a ver restringida su vida, se aíslan socialmente y se van alejando del logro de las metas propias de su etapa del desarrollo.
Se ha planeado que los trastornos de alimentación tienen una significación psicológica, este significado deberá ser explorado en cada persona individualmente en su tratamiento, sin embargo, se ha visto que muchas de ellas presentan miedo: miedo a engordar, claro, pero principalmente, miedo a crecer, a ser mujer, a hacerse cargo, a fracasar, a ser autónoma, a enfrentarse a sí misma y aceptarse como es. Muchas de ellas presentan dificultades en la búsqueda y definición de su identidad. Estos son elementos que suelen estar presentes desde antes de desarrollar la enfermedad y pueden ser elementos contribuyentes a su desarrollo, aunque son enfermedades multicausadas. Estos conflictos son "tapados" debajo de la anorexia o bulimia y en su tratamiento deben ser desenterrados y trabajados.


Por otra parte, los trastornos alimenticios se presentan con gran frecuencia junto a otros trastornos, como trastornos del ánimo (depresión, bipolaridad) y trastornos de personalidad. Los trastornos alimenticios siempre son cuadros muy preocupantes que demandan un tratamiento multidisciplinario conformado por un equipo conformado, al menos, de un psiquiatra, psicólogo y nutriólogo o nutricionista; si existen complicaciones adicionales se necesitaría de la intervención de otros profesionales como gastroenterólogos, cardiólogos, dentistas, etc.


¿Cómo identificar un trastorno de alimentación? ¿Cuáles son los factores de riesgo? Las personas que presentan un trastorno de alimentación rara vez consultan por su cuenta. Son enfermedades que se esconden y realizan grandes e "ingeniosos" esfuerzos por lograr ocultarlo de sus seres cercanos. Por eso, es importante tomar en cuenta algunos índices que podrían indicar un problema de este tipo. Pero antes de enumerar algunas señales de alerta roja, es importante hablar de los factores de riesgo de la anorexia y la bulimia. Ya se ha señalado que son enfermedades que se da mayoritariamente en mujeres. Se ha visto también que suelen darse con más frecuencia en sociedades occidentales desarrolladas. Otro factor de riesgo es la pubertad. Las púberes se encuentran en riesgo y si a eso se le suman las dietas, hay un factor de riesgo claramente identificado. Las jóvenes en su pubertad no deben realizar dietas que no estén claramente supervisadas por un médico capacitado. Como padres, se debe evitar que las hijas realicen "dietas relámpago" porque el síndrome de inanición puede entrar en funcionamiento y facilitar la entrada de la joven a un trastorno de este tipo.


Señales de Alerta Roja:

    • - Va al baño después de comer o mientras están comiendo
    • - Realiza dietas relámpago
    • - Va disminuyendo su ingesta de alimentos y centrándose en ciertos tipos de comida.
    • - Se demora mucho en comer y/o pica todo muy chico y separa cuidadosamente el alimento en el plato
    • - Realiza demasiado ejercicio
    • - Con cierta frecuencia compra gran cantidad de comida y golosinas y se encierra a comer.
    • - Se nota más delgada o poniéndose ropa muy holgada (para ocultar la delgadez)
    • - Tiene la cara hinchada (por vómitos)
    • - Tiene marcas en las manos (por introducirla en la boca para vomitar)
    • - Se junta menos que antes con sus amistades.
    • - Se queja de frío o tiene siempre encendida la estufa
    • - Ha dejado de menstruar
    • - Rara vez la ven comer, dice que ha comida en otro lugar (casa de alguna amiga, colegio etc.)

       


Bibliografía
- Manual Diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM IV
- Crispo, Rosina; Figueroa, Eduardo; Guelar, Diana. "Anorexia y Bulimia: Lo que hay que saber."