¿Cuál es la diferencia entre los trastornos del habla y del lenguaje y las dificultades de atención?

¿Con frecuencia le pregunta a su hijo “me estás escuchando”? ¿Usted se pregunta por qué le toma tanto tiempo a su hijo contar una historia? Los niños con el trastorno del lenguaje y del habla pueden llegar a tener problemas para procesar la información o para poder expresar las ideas en palabras. Claro que lo mismo les ocurre a algunos niños con dificultades de atención. Por eso, es importante saber qué es lo que tienen en común las dificultades de atención y los trastornos del habla y del lenguaje, y en qué se diferencian.

¿Qué son los trastornos del habla?

El habla y el lenguaje no son la misma cosa. El habla es lo que interviene en hacer los sonidos del lenguaje hablado. Hay cuatro elementos que conforman el habla: articulación, fonología, voz y fluencia.

  • Articulación se refiere a producir los sonidos. Hasta aproximadamente la edad de 5 o 6 años, es común para los niños que dejen fuera ciertos sonidos (nana en vez debanana), que substituyan sonidos (cado en vez de carro) o que tengan problemas para hacer ciertos sonidos (pero en vez de perro). Si su falta de capacidad para hacer sonidos continúa, podría ser un signo de un problema de articulación.
  • Fonología se refiere a cómo los sonidos del lenguaje se unen para formar las palabras. Los niños con dificultades fonológicas pueden consistentemente substituir los sonidos que están hechos en la garganta por los sonidos que se hacen en el frente de la boca. Por ejemplo, decir ugo en vez de jugo y toche en vez de coche, omota en vez de gota, y pato en vez de gato. Ellos podrían no hacer un sonido cuando unen letras, por ejemplo, diciendo cosas como apiz en vez de lápiz.
  • Voz se refiere al tono, volumen y calidad del discurso. Los niños con dificultades con la voz podrían sonar con voz ronca, nasal o entrecortada cuando hablan. Ellos podrían hablar demasiado alto o no lo suficientemente fuerte para la situación.
  • Fluencia se refiere a cromo fluye el habla. Los niños con dificultades de fluencia podrían tartamudear, balbucear o hacer una pausa en el lugar “equivocado” cuando hablan.

¿Cuál es la conexión entre las dificultades de atención y el habla?

Los niños con dificultades de atención como el TDAH, pueden tener dificultades con el habla. Ellos tienen más probabilidades que otros niños de comenzar a hablar más tarde de lo que se espera para su edad.

Los niños con  también están en riesgo de presentar dificultades con la calidad de sus voces, tal como ronquera o dificultad para hablar con el volumen adecuado. Esto puede ser debido a los tics vocales involuntarios (tal como limpiar su garganta repetidamente, hacer ruido de gruñidos o toser) o debido al “abuso de las cuerdas vocales” (tal como gritos o alaridos frecuentes).

Las dificultades de atención también dificulta que los niños organicen sus pensamientos y que puedan hablar más lento. Para algunos niños, esto significa que dicen todo lo que les viene a la mente. Para otros, esto significa que sus bocas no pueden seguir el ritmo de sus pensamientos. Ambas situaciones pueden causar que los niños balbuceen o tartamudeen cuando tratan de decir lo que piensan.

¿Qué son los trastornos del lenguaje?

El habla se refiere a cómo formamos las palabras que decimos. El lenguaje se refiere a cómo ponemos aquellas palabras juntas para comunicar algo. También se refiere a cómo entendemos las palabras que las otras personas ponen juntas. El lenguaje incluye el vocabulario, ser capaz de encontrar las palabras adecuadas y saber lo que ellas significan y, por supuesto, saber las reglas para utilizar las palabras en oraciones y frases.

El lenguaje también incluye lo que se llama pragmática o utilizar y entender el lenguaje socialmente. Esto incluye la capacidad de tener conversaciones y la habilidad de “leer” las expresiones faciales, el lenguaje corporal y entender los tonos de voz.

La pragmática también abarca saber cómo cambiar el tipo de lenguaje para que se adapte a la audiencia que nos escucha. Por ejemplo, usted sabe utilizar oraciones cortas y palabras simples cuando habla con niños pequeños. Usted utiliza diferentes tonos de voz cuando habla con los maestros que cuando habla con sus amigas. Esto también incluye:

  • Interpretar el significado emocional de las palabras
  • Tomar turnos en una conversación
  • Entender juegos de palabras, acertijos, sarcasmo y otros usos no literales de las palabras

¿Cuál es la conexión entre el TDAH y las dificultades del lenguaje?

El TDAH y las dificultades del habla y del lenguaje, a menudo van de la mano. Los síntomas pueden ser similares. Puede ser difícil decir, a veces, si el problema principal es un trastorno del lenguaje o una dificultad de atención.

Los niños con dificultades de atención pueden tener problemas con la hiperactividad, la conducta impulsiva, la falta de atención y la distracción. Esto puede afectar su lenguaje y su comunicación de diferentes maneras. Los ejemplos incluyen:

  • Hablar sin considerar si es su turno o hablar en momentos inapropiados
  • Interrumpir a otras personas que están hablando
  • “Tropezar con las palabras” y tener dificultad para encontrar las palabras adecuadas
  • Hablar demasiado fuerte o en voz muy alta
  • Perderse en cuanto a lo que está tratando la conversación
  • Tener dificultad en poner atención cuando hay mucho ruido alrededor

Los niños con dificultades de atención pueden, también, distraerse con sus propios pensamientos. Ellos podrían hacer comentarios que no están relacionados o hablar de cosas fuera de contexto.

Si su hijo tiene TDAH es muy probable que esté batallando con algunos aspectos del lenguaje. Para encontrar las estrategias que podrían ayudarle a tener éxito, sería una buena idea hablar con su doctor o con el personal de la escuela acerca de una evaluación completa. Esto puede ayudarlo a informarse mejor acerca de si las dificultades que su hijo está teniendo, estén o no relacionadas con dificultades de atención, un trastorno del habla y del lenguaje, o una combinación.

Escrito por 

Amanda Morin

Madre defensora y ex maestra, Amanda Morin es la orgullosa mamá de chicos con dificultades de aprendizaje y de atención y es la autora de The Everything Parent’s Guide to Special Education.

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