Funciones ejecutivas y su importancia en el tratamiento del TDAH

Por Marian Laredo Alcázar, Psicopedagoga 

 

La investigación acerca del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) muestra hoy un interés relevante en el campo científico y ocupa un lugar destacado tanto en la clínica como en el ámbito de las neurociencias. Actualmente, la literatura científica habla de los beneficios asociados a los abordajes multimodales. Este tipo de abordaje debe considerar, dentro de sus objetivos generales, el contexto psicosocial del niño y su familia desde un modelo integral.

Hablando en términos más concretos y específicos, las personas que nos relacionamos o trabajamos con afectados por TDAH debemos establecer, como objetivo prioritario de nuestra interacción, estrategias y actividades orientadas a entrenar y potenciar aquellas funciones neuropsicológicas afectadas, a modo de compensar las mismas y permitir nuevos recursos cognitivos. Estas funciones cognitivas conocidas como funciones ejecutivas (FFEE) evolucionan más despacio en los niños que padecen TDAH.

Existe consenso en la literatura científica de que las funciones ejecutivas se relacionarían intrínsecamente con las funciones del lóbulo frontal, consideradas como un conjunto de habilidades cognitivas que operan para dar lugar a la consecución de un fin establecido con anticipación. Las dificultades en esta región cerebral, también conocida como `centro directivo del cerebro` (brain`s CEO), ocasionan varios problemas: desorganización, dificultad para iniciar y terminar trabajos, dificultad para recordar tareas, dificultad para memorizar datos, escribir textos , resolver problemas matemáticos complejos, recordar material de lectura, completar proyectos a largo plazo, calcular y medir el tiempo, controlar las emociones y planear el futuro.

A pesar de que los científicos no han llegado a un consenso sobre los elementos exactos que componen las funciones ejecutivas, el doctor Barkley, investigador especializado en TDAH, define las funciones ejecutivas como "aquellas acciones sobre nosotros mismos, o dirigidas a nosotros mismos, que nos permiten alcanzar el auto-control, desarrollar comportamientos orientados a metas, y maximizar resultados futuros".

                                      

Tomando como referencia los estudios y definiciones de varios autores (Barkley, Brown) podríamos hablar de 8 componentes generales de las FFEE que afectan al desempeño escolar, social y familiar de los afectados por TDAH:

Memoria de trabajo y la capacidad de recordar (retener datos en la mente a la vez que se manipula información; recordar hechos almacenados en la memoria de largo plazo; incluye una noción y administración deficiente del tiempo).

Activación, motivación y esfuerzo (empezar algo; poner atención; terminar lo que se empieza).

Control de las emociones (habilidad de tolerar la frustración; pensar antes de actuar o hablar y freno interno; reconocimiento de estados emocionales propios).

Internalización del lenguaje (usar el lenguaje interno para controlar el propio comportamiento y dirigir acciones futuras).La capacidad de aislar un hecho, analizarlo por partes, reconstruirlo y reorganizarlo como nuevas ideas (resolución compleja de problemas).

Capacidad de cambio e inhibición (cambiar de actividades, hacer un alto en las que se están desempeñando, detenerse a pensar antes de actuar o hablar).

Organización/planificación anticipada (manejo del tiempo, proyectos, materiales y posesiones).

Monitorización (auto-monitoreo y auto-motivación).

Las funciones ejecutivas permiten el diseño de planes, la selección de conductas, la autorregulación de los procesos para la consecución del objetivo a realizar, la flexibilidad y la organización de la tarea propuesta. Hace algunos años, algunos investigadores hicieron un descubrimiento muy clarificador: los cerebros de quienes padecen TDAH maduran tres años más despacio que los de sus pares. Este descubrimiento sirve para explicar el atraso en el desarrollo de las funciones ejecutivas de estos niños.

Así pues, el entrenamiento de las funciones ejecutivas, dentro de un abordaje multimodal del TDAH, tiene como objetivo favorecer en cada afectado, aquellas funciones que están menos desarrolladas. Por tanto es muy importante trabajar estos aspectos tanto en el ámbito escolar como en el familiar. Existen numerosas actividades en diferentes formatos (papel, interactivas, aplicaciones de ordenador, juegos y dinámicas…) con las que se puede implementar un entrenamiento específico de las funciones ejecutivas de una forma atrayente y motivadora para los implicados. A estas actividades le prestaremos especial atención en próximas publicaciones.

                                                     Marian Laredo Alcázar, Psicopedagoga 

BIBLIOGRAFÍA

Barkley, Russell A. (2006). Attention Deficit Hyperactivity Disorder, (3era edición) Nueva York: The Guilford Press.  
Pistoia, M., Abad-Mas, L., & Etchepareborda, M. C. (2004). Abordaje psicopedagógico del trastorno por déficit de atención con hiperactividad con el modelo de entrenamiento de las funciones ejecutivas.Revista de Neurología, 38(1): 149-155.
Papazian, O., Alfonso, I., & Luzondo, R. J. (2006). Trastornos de las funciones ejecutivas. Revista de neurología, 42(3): 45-50.
Abad-Mas, L., Ruiz-Andrés, R., Moreno-Madrid, F., Sirera-Conca, M. A., Cornesse, M., Delgado-Mejía, I. D., & Etchepareborda, M. (2011). Entrenamiento de funciones ejecutivas en el trastorno por déficit de atención/hiperactividad. Revista de neurología, 52(1): 77-S83.

WEBGRAFÍA

http://olgarodriguez-olga.blogspot.com.es/2013/02/el-tdah-funciones-ejecutivas-afectadas.html
http://www.ite.educacion.es/formacion/materiales/186/cd/m1/las_funciones_ejecutivas.html